- Sobre todo en esta coyuntura Covid donde todo el mundo habla de un servicio sanitario óptimo.
- Todo el sistema para la preparación de alimentos al por mayor, está dañado. Tienen que hacerlo en utensilios caseros.
- Departamento de nutrición ahora reparte raciones en recipientes descartables.

A veces es necesario profundizar en lo que se mira de manera simple. Por lo que este medio de comunicación pudo ingresar a la cocina del Hospital Regional, que en la crisis viral Covid tuvo que preparar un aproximado de 800 raciones al día. Tremendo trabajo.
Hoy llega a unas 150 raciones, tanto para pacientes, como para personal que labora en el nosocomio. Muchos utilizan el comedor debidamente adecuado para ese objetivo. Ahora ya no suben los alimentos a los pacientes en azafates, lo hacen en recipientes descartables. Lo que está muy bien.
Lo que está mal, es que por años los jefes de dicho departamento nutricional, vienen solicitando a las autoridades de turno, a la dirección de salud; el arreglo necesario de las principales herramientas de trabajo para hacer una labor más rápida y de mejor calidad. Sin subestimar la actual por supuesto. Pero no les atienden.
Al ingreso nomás se ve algunas refrigeradoras y congeladoras para guardar las carnes a utilizarse. Porque los frigoríficos están súper malogrados y súper obsoletos. Igual un pequeño ambiente donde guardan las verduras y frutas, tampoco tiene un lugar temperado donde deberían guardarse.
Existen ollas grandes (llamadas marmas) que a cualquiera engañan. No sirven para nada, ahora se han convertido en tanques para guardar agua. Una de ellas, fue arreglada en el corto periodo del actual director de salud de Loreto, cuando la epidemia golpeaba; pero en estos instantes se ha vuelto a malograr. Ha vuelto a ser tanque de agua.
La campana extractora, igual, de adorno. Un horno grande ídem, sirve solo para ocupar espacio. Hoy los alimentos se hacen en cocinas industriales y ollas no tan grandes. Le demanda un doble esfuerzo a todo el personal. Igual el preparar los refrescos.
Sobre lo observado se entrevistó a la Lic. Elizabeth Calampa, responsable del departamento.
“Existe un proyecto para el mejoramiento de todo este ambiente, para contar con los equipos necesarios y así toda la producción sea mucho mejor, pero lamentablemente no nos escuchan, no nos atienden y el proyecto parece estar dormido eternamente.
Hacemos un nuevo llamado a las autoridades que tienen que ver con el presupuesto necesario a fin que impulsen el servicio de mejoramiento y así se arregle todo este departamento que por años ha sido olvidado, pese a lo extremadamente importante que es este servicio para la salud de las personas”, mencionó la jefa de nutrición.
De otro lado, dio a conocer que en la época de mayor crisis por Covid, ese nosocomio tuvo que atender casi 800 raciones por día.
“Eran momentos muy desesperantes. Se trató de cumplir en todo momento, no se podía dejar de lado a nadie. Hoy gracias a Dios han bajado los casos. Acá preparamos las dietas de acuerdo a lo que prescriben los médicos, hay dietas especiales como para los que padecen diabetes y otras complicaciones. Nos ceñimos estrictamente a las dietas que prescriben los galenos”, contó.





