- Expresó el doctor infectólogo Martín Casapía Morales, en el marco de clausura de médicos residentes.
- Refiriéndose a sus colegas médicos y tantas otras personas conocidas que fallecieron en pandemia.

Al médico se le pudo abordar cuando caminaba presuroso hacia la reunión en el auditorio donde sería la clausura de 17 residentes que estuvieron haciendo diversas especialidades en el hospital regional (3 años), cogiéndolos la crisis de Covid-19. Médicos residentes que valientemente se entregaron a dar todo de sí para ayudar que no murieran tantos seres humanos.
El infectólogo Casapía Morales fue coordinador del grupo de residentes de infectología, quien por atender a varias personas que llegaban desesperadas al nosocomio (vio el primer caso covid y muchos más), resultó contaminado por lo que tuvo que aislarse un tiempo. Reestablecido del mal, ha vuelto para seguir apoyando y luchando por exterminar el virus del organismo de las personas.
“En el hospital ciertamente ha disminuido la demanda, por lo que ahora está organizado adecuadamente para tener una mejor capacidad de tratamiento y manejo de pacientes más ordenado”, habló.
¿Por qué cree que ha caído el virus?
-Es la evolución de la curva epidémica. Probablemente el número de infectados ha sido muy elevado, por lo tanto ahora los casos han disminuido. Así se comportan los grupos epidémicos, aparece un número muy alto y luego empiezan a disminuir como parte de la evolución del proceso.
Ahora los casos principales que llegan son de la zona periférica, donde hay población susceptible; no obstante, puede aún haber personas susceptibles en la ciudad que podrían exponerse, por eso no se deben descuidar las medidas de prevención.
Como el número de casos ha disminuido la población percibe que ya no hay riesgo y eso no es cierto, el riesgo existe todavía y el virus potencialmente pude seguir circulando y pueden aparecer nuevos enfermos en la ciudad.
Doctor ¿muy golpeado por la muerte de colegas?
-Por supuesto. Se ha atendido a muchos pacientes, a muchos enfermos, se ha trabajado de cerca con médicos especialistas, residentes que se han entregado totalmente y han demostrado la vocación de servicio que tienen. Dando ejemplo de lo que es trabajar por los enfermos y aplicar todas las experiencias, todas las fuerzas y energía para salvar vidas.
Estoy muy orgulloso del grupo. El dolor ha sido grande por la pérdida de colegas médicos, enfermeros, técnicos, ahorita una técnica en cuidados intensivos. Todos han expuesto sus vidas, otro médico especialista perdió la vida atendiendo a un paciente y eso fue muy doloroso para nosotros. Esta pandemia no solo nos ha enseñado lo grave que puede afectar un virus por su letalidad, gravedad, sino también lo doloroso que es perder amigos, colegas, seres queridos… se hizo grandes esfuerzos por salvarles la vida… (la voz se le apaga).
Mensaje a los residentes que por tres años hicieron especialidad. (Ya en el auditorio).
“De todo corazón quiero darles mi felicitación, mi reconocimiento, aprecio y estimación. Si de algo estoy orgulloso es de lo que ustedes han aprendido en sus especialidades, atendiendo a pacientes, entregando sus vidas y eso no tiene valor. No lo hicieron por dinero, sino por vocación, por entrega y eso es lo más grande que pueden llevar ustedes en su formación.
Si podemos tener un logro en nuestra vida, es poder decir que estamos formando, estamos sembrando profesionales como ustedes de calidad, con experiencia y entrega sacrificando incluso su propia vida. Nunca hemos tenido una prueba de este nivel tan complicado, tan difícil, donde no sabíamos si es que íbamos a sobrevivir o no.
Algunos hermanos han caído en la lucha y que eso nos dé fuerzas para seguir adelante trabajando por nuestra población. Nos sentimos tristes, extremadamente tristes, es como si una parte de nosotros también la hubiéramos perdido, pero yo quiero ahora ofrecerles mi reconocimiento y decirles lo orgulloso que me siento de lo que ustedes han hecho por nosotros, por el hospital regional, por los pacientes”, expresó muy emocionado Casapía Morales.
Concluyó solicitando a la directora Mercy Panduro, un memorándum de reconocimiento para los residentes, por la labor excepcional que hicieron entregándose día y noche. Conociendo una enfermedad nueva para todos, demostrando cómo se puede hacer patria en bien del prójimo. “Ustedes son muy grandes, suerte en el futuro que les espera”, finalizó.





