- Expresó la directora del hospital regional, Mercy Panduro, en la clausura del residentado médico.
- Después de 3 años como residentes 17 médicos han logrado su especialidad.

La ceremonia se desarrolló ayer en la mañana en el auditorio del hospital regional. Antes de entrar ahí se tuvo que atravesar por algunas camas vacías y colchonetas arrumadas, que hace poco tiempo estuvieron ocupadas por decenas de personas con Covid. De ellas, muchas murieron y ese recuerdo aun escalofría el cuerpo.
“Ustedes están hechos de buena madera. No solo han sido pulidos en estos últimos años, sino por la pandemia Covid, han pasado la enfermedad, la han superado y han seguido adelante atendiendo a los pacientes. Los colegas Héctor Herbozo, Hans Silva, igual que ustedes estaban terminando su especialidad, también estuvieron trabajando, ayudándonos, luchando contra todo, contra el sistema, las carencias. Fallecieron.
Ustedes salen a trabajar y ser justos. Trabajar no con el ánimo de ser ricos, si se sale pensando así estamos equivocados. Nuestra carrera es una carrera de vocación, de servicio y, sin embargo, eso ha sido transformado en la sociedad. Los médicos son personas respetadas y son personas que influyen y, por ende, deben tener una buena remuneración, sin robar a nadie. Y no para hacerse ricos, sino que de verdad se lo merecen.
La vocación que uno tiene es la labor del médico y el cartón final de su vida. Han tenido muy buenos maestros, familias que respaldan su carrera y les instan a ser mejores, eso es bueno y hay que replicarlo, multiplicarlo. La ética, los principios morales que deben prevalecer en nuestro caminar, en nuestro trabajo.
“Doy gracias a Dios por permitirme vivir esta etapa de mi vida, conocerlos a ustedes, haber visto su entrega, sin saber qué cosa pasaría al día siguiente. El hospital regional de Loreto necesita médicos como ustedes, los que deseen quedarse las puertas están abiertas.
Los que no, brinden lo mejor de ustedes a donde vayan. Digan que hicieron su residencia en el hospital regional, donde están médicos excelentes como el doctor Casapía, Quino, Baldeón, Medina, Videira y muchos otros de gran nivel. Los felicito y les deseo un futuro mejor y grande”, concluyó la directora.
El médico Luis Alfredo Espinoza, fue el designado para agradecer a los especialistas que los acompañaron en los tres años. Dijo tener sentimientos encontrados, como alegría por la especialidad y la pérdida de dos compañeros con el doctor Herbozo y Silva.
Por ratos, la voz se le quebraba al recordar instantes que habían vivido juntos y atravesado la pandemia que casi pulveriza a todo Iquitos. “Hay que continuar con mucha energía para hacer algo y cambiar el sistema de salud, para contar con un sistema más justo, sin inequidades”, remarcó Espinoza.





