– Opinó vocero del Comité de Defensa del Agua
– También apuesta por el respaldo a la medida cautelar del Ministerio del Ambiente, para paralizar completamente esa acción.IMG_7504

Así lo mencionó el profesor José Manuyama, después de escuchar las diversas exposiciones de los pobladores en la audiencia pública desarrollada en Tamshiyacu.
«Se ha podido constatar los impactos que antes ya se habían anticipado. Hay quebradas impactadas, peces muertos y si los hay pronto puede haber personas afectadas drásticamente. El acuerdo que sale de ahí es exigir la paralización completa de la actividad. Acabar con  esa actitud prepotente que ha demostrado la empresa y exigir una evaluación de impacto de todo lo que ha pasado.
Hay que exigir a las autoridades que tomen una postura responsable, porque hasta ahora no lo han hecho. Deben asumir una postura más coherente con las normas ambientales y defensa de la vida. Hay que exigirles que  promuevan el desarrollo sostenible para la zona que los necesita, porque cuando aparecen estas empresas depredadoras muchas personas se suman pero lo hacen por necesidad y la falta de oportunidades. Por eso las dejan que se instalen y eso es muy penoso», apuntó Manuyama.
Finalmente, expresó que esa empresa (Cacao) ha traído una serie de impactos negativos, división entre el pueblo, ha malogrado la carretera, han tapado quebradas, corrompe a las autoridades. «Y todo eso corrobora nuestra posición inicial de denunciar a esa empresa cuando recién llegó al pueblo de Tamshiyacu. No puedo comprender cómo hasta la fecha el Ministerio Público puede permitir que se vayan deforestando más de 2,500 hectáreas sin que logre paralizar definitivamente esa acción», concluyó el docente.