- Samuel Anjheli Gámez Delfín, de 26 años, vivía desde hace más de seis años en Iquitos. Sus restos serán sepultados este jueves en el Cementerio General
Familiares de su pareja y amigos vienen velando en Iquitos los restos de Samuel Anjheli Gámez Delfín, joven venezolano de 26 años que perdió la vida la tarde del martes luego de sufrir un accidente de tránsito en la carretera que conduce al balneario de Santo Tomás, en el distrito de San Juan Bautista.
El accidente ocurrió a la altura del asentamiento humano Nadine Heredia. Tras conocerse el fallecimiento, las personas cercanas al joven iniciaron las coordinaciones correspondientes para realizar el velorio y posteriormente darle cristiana sepultura en la ciudad donde residió durante los últimos años.
Ernestina Pinedo Marapara, suegra del fallecido, contó que Samuel llegó a Iquitos hace más de seis años procedente de Venezuela con la intención de iniciar una nueva etapa de su vida. Durante su permanencia en la capital loretana conoció a su hija, con quien inició una relación sentimental.
Con el paso de los años, el joven logró establecer vínculos personales en Iquitos, por lo que su repentino fallecimiento ha causado consternación entre quienes lo conocieron. Sus amigos y la familia de su pareja se mantienen acompañando sus restos durante el velorio.
Pinedo Marapara indicó que hasta el momento no existe confirmación sobre la llegada de algún familiar directo de Samuel desde Venezuela u otra ciudad para participar de las exequias y despedirse del joven.
Ante esta situación, la familia de su pareja asumió junto con sus amigos cercanos el acompañamiento durante el velorio y las coordinaciones necesarias para realizar su entierro en Iquitos.
De acuerdo con lo informado por la familia, el sepelio fue programado para este jueves a las 10 de la mañana en el camposanto San Miguel Arcángel, conocido también como Cementerio General de Iquitos.
En ese lugar, amigos y seres queridos acompañarán los restos de Samuel Anjheli Gámez Delfín hasta su última morada, poniendo fin a más de seis años de una historia que comenzó cuando dejó Venezuela y llegó a Iquitos buscando iniciar una nueva vida. (K. Rodriguez)




