Preocupa que el CREMI continúe con modelo manicomial

-Se hace necesario que empresarios o autoridades contribuyan a conseguir casas protegidas

-En las llamadas residencias protegidas ellos se desenvuelven como en familia. Además que personal de salud los atiende con las medicinas necesarias.

-Aún quedan 43 pacientes en el CREMI.

Así lo dio a conocer el director Dr. Néstor Aguilar, quien comunicó que DIRESA viene corriendo con todos los gastos de alquiler y mantenimiento de las casas referidas, las mismas que están ubicadas en el corazón de Iquitos. También es necesario reiterar en decir que hay varias personas cuya mente se ha visto extraviada que deambulan por las calles, convirtiéndose en un riesgo no solo para ellos mismos sino para el resto de personas.

«Vamos con el sub director de la dirección regional de salud Cristian Carey, en una visita rutinaria al Cremi, lo que pasa es que estamos empecinados en que avancen los trabajos para lograr que el lugar sea un centro de reinserción laboral.  Si bien es cierto en la ciudad contamos con dos casas protegidas, aún en el cremi hay 43 internos entre ellos dos mujeres» expresó el médico.

¿El objetivo era contar con 5 residencias protegidas qué ha pasado?

-Existen dos y el monto por alquiler mensual es de 2 mil soles cada una, más el pago de personal etc. entonces esos gastos son onerosos, por ahora los está cubriendo la dirección de salud porque el objetivo es grande y lo seguirá haciendo, pero seguimos gestionando para contar con las demás casas.

¿No han solicitado aquellas casas incautadas a presuntos narcotraficantes?

-Sí nos han dado un listado pero no hemos sabido llegar porque las direcciones no son actuales, son antiguas y difíciles de ubicar. Mas insistiremos porque es caro mantener las casas alquiladas, algunos nos dicen que donde están son «mejores casas que las nuestras» y eso es bueno para los pacientes. Ya no queremos que estén en el Cremi porque allá sigue el modelo manicomial debido a que es un establecimiento cerrado, por eso queremos conseguir las casas para que estén como en familia, en el centro de la ciudad.