- Especialista advierte que las escasas oportunidades de empleo formal y la limitada oferta de formación tecnológica colocan a los jóvenes loretanos en desventaja
Nueve de cada diez jóvenes de Loreto trabajan en condiciones de informalidad, una realidad que evidencia las dificultades que enfrenta este sector de la población para acceder a su primera oportunidad laboral con derechos y posibilidades de desarrollo profesional. Así lo señaló Cynthia Ludi Sánchez, especialista y vocera de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
En el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, la especialista explicó que uno de los principales obstáculos para los jóvenes es la falta de empleos formales de entrada, destinados a estudiantes, practicantes o profesionales recién egresados. A ello se suma la frecuente exigencia de experiencia laboral previa, pese a que existen pocas oportunidades para adquirirla.
Según los datos expuestos por Sánchez, alrededor del 90 % de los jóvenes de entre 14 y 24 años en Loreto se encuentra trabajando en la informalidad. Esto significa que una importante mayoría desarrolla sus actividades sin contratos laborales y sin beneficios como vacaciones, gratificaciones o protección previsional, además de estar expuesta a extensas jornadas de trabajo.
La problemática también alcanza a quienes cuentan con estudios superiores. La especialista indicó que nueve de cada diez jóvenes con educación secundaria y una proporción similar de egresados de carreras técnicas ingresan a empleos informales, mientras que ocho de cada diez jóvenes con formación universitaria también terminan trabajando bajo estas condiciones.
Frente a este escenario, Sánchez advirtió que el avance de la inteligencia artificial está transformando aceleradamente el mercado laboral y podría reemplazar principalmente algunas tareas rutinarias y automatizables que tradicionalmente servían como puerta de entrada para los jóvenes. Por ello, consideró necesario fortalecer las competencias digitales y tecnológicas desde las instituciones educativas, institutos y universidades.
En Loreto, sin embargo, la oferta de formación vinculada directamente con las nuevas tecnologías continúa siendo limitada. De acuerdo con las cifras mencionadas durante la entrevista, carreras como Ingeniería de Sistemas e Informática concentran una cantidad considerablemente menor de estudiantes frente a opciones tradicionales como Contabilidad y Administración, situación que podría ampliar la brecha competitiva de los jóvenes loretanos frente a otras regiones.
La especialista sostuvo que la responsabilidad no puede recaer únicamente en los jóvenes. Consideró necesario que el Estado mejore la conectividad y la infraestructura tecnológica de Loreto, mientras las universidades e institutos deben actualizar sus planes de estudio de acuerdo con las nuevas demandas del mercado laboral. Las empresas, por su parte, deberían fortalecer su relación con las instituciones educativas y generar mayores oportunidades para quienes buscan obtener su primera experiencia profesional.
Finalmente, Sánchez señaló que la inteligencia artificial debe ser entendida como una herramienta que puede mejorar la productividad y no únicamente como una amenaza para el empleo. En ese contexto, sostuvo que Loreto enfrenta el desafío de reducir su brecha tecnológica y preparar a sus jóvenes no solo en competencias digitales, sino también en habilidades como comunicación, trabajo en equipo, empatía y resolución de problemas, indispensables para acceder a mejores oportunidades laborales en un mercado cada vez más competitivo.
(K. Rodriguez)





