- Especialista Milagros Tazza advirtió que las bolsas, cañitas y envases descartables generan contaminación que ya impacta en los ecosistemas y la salud de las personas.
En el marco del Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, la especialista de Educación Ambiental del Ministerio del Ambiente, Milagros Tazza, hizo un llamado a la ciudadanía a reducir el uso cotidiano de bolsas plásticas de un solo uso y optar por alternativas reutilizables que permitan disminuir la contaminación.
La representante del MINAM recordó que desde diciembre de 2018 se cuenta con la Ley N° 30884, norma que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables. Sin embargo, sostuvo que el éxito de esta regulación también depende de las decisiones que toman diariamente los consumidores.
Tazza explicó que las bolsas de plástico, cañitas y envases de tecnopor están diseñados para ser utilizados por pocos minutos y luego ser desechados. Esta práctica genera una acumulación constante de residuos que terminan afectando calles, quebradas, ríos y otros espacios naturales.
La especialista advirtió que una bolsa plástica puede tardar hasta 400 años en degradarse. Durante ese proceso, se fragmenta en partículas cada vez más pequeñas conocidas como microplásticos, que pueden llegar a los ecosistemas acuáticos y ser ingeridos por peces y otras especies.
En una región como Loreto, donde los ríos y la biodiversidad forman parte esencial de la vida diaria de la población, la reducción del plástico cobra una importancia mayor. La presencia de microplásticos en organismos acuáticos representa una alerta ambiental y sanitaria que debe ser atendida con responsabilidad.
Según cifras difundidas por el Ministerio del Ambiente, en el Perú se consumen alrededor de 3 mil millones de bolsas plásticas al año, lo que equivale a miles de bolsas utilizadas cada minuto. Frente a ello, la campaña “Menos plásticos, más vida” busca promover cambios sencillos en los hábitos de compra y consumo.
La especialista recomendó reemplazar las bolsas descartables por talegas, canastas, mochilas o bolsas reutilizables, así como llevar tomatodos y envases propios al momento de adquirir alimentos o bebidas. Estas acciones, indicó, pueden contribuir a reducir la generación de residuos desde los hogares.
Finalmente, Tazza destacó la importancia de fortalecer la educación ambiental en las instituciones educativas, donde los estudiantes pueden convertirse en promotores de prácticas sostenibles dentro de sus familias y comunidades. Señaló que el trabajo articulado entre escuelas, municipalidades, entidades ambientales y población es fundamental para proteger la Amazonía y asegurar un entorno más saludable para las futuras generaciones. (K. Rodriguez)






