– Advierte Alfonso López de Acodecospat, que tendrá reunión en este mes en la comunidad San José de Saramuro
En el marco de la Comisión Multisectorial de Desarrollo para las Cuencas del Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón, se desarrollará el 15, 16 y 17 de este mes en la Comunidad de San José de Saramuro, una reunión donde los integrantes y asociaciones de grupos indígenas discutirán los temas que el estado viene trabajando en la Mesa 1, 2 y 3.
Alfonso López, presidente de la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca – Acodecospat, refiere que existe un tema que hasta el momento no lo han podido trabajar como hubieran querido en el marco de una corriente dinámica y es sobre la situación de la remediación y compensación por el uso de tierras.
«Es una mesa que ha venido obstaculizando el proceso porque necesitamos la contratación de organizaciones internacionales de prestigio para poder trabajar propuestas de remediación que se ajusten realmente a los espacios donde se vienen trabajando, porque ahí hay contextos diferentes como el Pacaya Samiria en el Marañón, así como en el Tigre, Corrientes y el Pastaza que son espacios diferentes geográficamente y que en cada uno de esos contextos se tienen que trabajar medidas que se adecuen a esa biodiversidad».
Lamenta que las políticas de Estado no se ajusten a una realidad diferente como es la Amazónica, y que estemos en un caos. «Todo esto se produce porque no tenemos leyes, no hay un marco legislativo que permita que las empresas respeten lo que establecen nuestras leyes, como hay vacíos, a los cuales denominamos nosotros como «vacíos conscientes», porque lo hacen para beneficiarse (como quien dice: «hecha la ley, hecha la trampa»)
(LR) Como lo que ocurre con la deforestación de Tamishiyacu, donde ahora se avalan de dispositivos legales dados por el propio Estado, como si avalara estas acciones.
Exactamente, no tienen en cuenta que el planeta está en un grave riesgo de destrucción frente al calentamiento global, pero sin embargo, sin mirar eso, frente a la COP 20 el Perú va aparecer como uno de los grandes países que tienen políticas para proteger la biodiversidad, sin embargo nos seguimos ajustando a este modelo económico global que su corriente está fundamentada en los proyectos de inversión y en los proyectos de extracción, y cuando hablamos de estos proyectos nos referimos a esos que contaminan, envenenan y matan nuestros recursos, proyectos productivos que convertirán a la Amazonía en grande monocultivos que van a ir destruyendo lo poco que hay en el planeta y a los pueblos indígena.
Si entendieran la lógica de los pueblos, entonces estaríamos en una corriente de convivir armónicamente con el medio natural. (MIPR)





