- Señala Arquímedes Arirama, quien señaló que la PCM asistió a la cuenca del Tigre el pasado martes.
Pero que han sido notificados para que una vez que pase la segunda vuelta, puedan ir a la capital a hablar sobre los daños de la minería ilegal.
Mientras que FEMA, capitanía de puerto, el ejército y la policía, ejecutaron otro megaoperativo en las comunidades de Alvarenga y Puca Urco.
“Una comisión del Tigre y del Alto Nanay, iremos a Lima a una mesa técnica porque nadie dice nada de la cuenca del Nanay y la destrucción que hay” refirió el dirigente Arquímedes Arirama. Sin embargo, a nivel nacional, se ha conocido que hace poco la fiscalía especializada en Materia Ambiental (FEMA), la policía nacional, el ejército, capitanía de puerto, Sernanp y la dirección del medio ambiente de la PNP; han ejecutado un megaoperativo en esa cuenca.
Megaoperativo que concluyó con la destrucción de dragas artesanales, balsas de extracción de oro, motobombas y otros equipos de minería ilegal. La acción fue liderada por el fiscal provincial Franco Gonzáles Macedo.
Durante la intervención se procedió a la destrucción y detonación controlada de dragas, motobombas, compresoras, generadores eléctricos, mangueras de succión, trajes de buzo y demás implementos usados en la actividad ilícita.
La acción se concentró en sectores de alto riesgo por la presencia de minería ilegal: cocha Lobillo, cocha Maquisapa, y las zonas aledañas a los centros poblados de Alvarenga y Puca Urco. Zonas prácticamente ganadas por la minería ilegal, donde existe presencia importante de ciudadanos extranjeros.
Según las autoridades, dicho operativo forma parte de una estrategia sostenida para frenar el avance de la minería ilegal en la Amazonía peruana, actividad que genera graves daños sobre fuentes de agua estratégicas en Loreto. Y la cuenca del Nanay es estratégica, puesto que, en Iquitos Sedaloreto capta agua de esa fuente que luego es tratada y distribuida a los usuarios.
Quizá porque el operativo ocurrió hace pocas horas en Alvarenga y Puca Urco, es que el dirigente Arquímedes Arirama (quien vive en Diamante Azul), aún no se enteraba del acontecimiento, por lo que manifestó que nadie está actuando contra esa actividad ilícita.





