-Por Loreto, la hermana Juana Filiberto Lavado fue elegida para recibir reconocimiento
En el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer celebrado cada año el 8 de marzo, el MIMP otorga la Condecoración «Orden al Mérito de la Mujer» como máximo reconocimiento a las mujeres que destacan en las diferentes áreas de la vida pública o privada y en su compromiso con la defensa y promoción de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. En este reconocimiento y con la participación de la ciudadanía, han sido elegidas mujeres de gran trayectoria personal o profesional, quienes ponen en práctica valores como la honestidad, tenacidad, liderazgo, espíritu de lucha, superación personal, y vida ejemplar para la sociedad.
En esta oportunidad la Hermana Juana Filiberto Lavado, quien fuera propuesta por el Instituto del Bien Común para ser premiada con la «IX Condecoración Orden al Mérito de la Mujer 2012» del Ministerio de la Mujer, ha resultado la ganadora del premio en la categoría «En mérito a su labor social en comunidades nativas y campesinas». Se tiene previsto que las ganadoras tengan una conversación con las autoridades de este ministerio para abordar temas de interés de la mujer y las poblaciones vulnerables de sus zonas, cuyo reconocimiento será entregado de la mano de la vice ministra de la mujer Mariela Huaita Alegre, el día 30 de marzo en la ciudad de Lima, a donde serán trasladadas todas las ganadoras con los gastos asumidos por el ministerio.
Lupita, como cariñosamente la llaman las que la conocen, apoyó junto al reconocido antropólogo Alberto Chirif, el reconocimiento y titulación de territorios comunales indígenas, beneficiándose a 66 pueblos, titulándose 43 comunidades nativas y anexas en el río Putumayo, frontera Perú Colombia en los años 1975 al 2000. Gestionó con apoyo de la población de El Estrecho la creación de diversos centros educativos de nivel inicial, secundario y técnico agropecuario, así mismo los CEIPS. Luchó por la educación superior para los jóvenes del esa zona tan alejada creándose el Instituto Superior Tecnológico de San Antonio de El Estrecho, centro público y de nivel superior, único en la zona fronteriza de nuestra región. Bajo su dirección funciona el internado para menores que alberga a 100 niños, niñas y adolescentes indígenas de la zona, brindándoles alimento para crecer sanos y fuertes, un hogar donde todos los niños y las religiosas forman una familia, fortalece a nivel espiritual a jóvenes a través de la palabra de Dios. Por más de 30 años promueve ayuda espiritual y fortaleciendo los valores sociales de hombres y mujeres que viven en zonas alejadas de la frontera de nuestro país, desde la frontera ecuatoriana en la comunidad de Tres Fronteras hasta la comunidad de El Álamo y Santa Rosa de Cauchillo frontera con Colombia. Desde 1970, promueve la organización de los pueblos indígenas a través de la Federación de comunidades nativas fronterizas del Putumayo/FECONAFROPU para que se respete su cultura ancestral y la conservación del bosque. Actualmente en alianza con organizaciones y profesionales, asesora a diversas federaciones indígenas para el manejo de los recursos, reanimación de la cultura y acceso a servicios básicos como la educación y salud.
El justo reconocimiento fue posible gracias a los votos de internautas de todo el país, que la eligieron por sobre otras candidatas, así mismo el apoyo incondicional del Vicariato Apostólico San José del Amazonas quienes alentaron y motivaron la campaña a favor de Lupita. Este premio no sólo es un reconocimiento de la hermanita Lupita, sino también una muestra concreta de cómo, desde las instituciones, podemos hacer que se reconozcan los méritos de personajes que vienen dedicando su vida al servicio de los demás. Esperemos que el empeño de doña Juana nos inspire a seguir trabajando para generar los cambios que nuestro país requiere. (MIPR)






