Los cables caídos se han vuelto una escena cada vez más frecuente en Iquitos. El paso de camiones de gran tamaño por las calles deja a su paso redes de electricidad, telefonía e internet dañadas, afectando a vecinos y conductores.
Lo ocurrido en la calle Borja, en Punchana, donde un vehículo que transportaba una retroexcavadora derribó varios cables, es una muestra de un problema que se repite y que no puede seguir siendo visto como algo normal.
Lo más preocupante es que muchos conductores continúan su recorrido sin asumir los daños ocasionados. Mientras tanto, los vecinos deben soportar la interrupción de servicios y el riesgo que representan los cables tendidos sobre la vía.
Las autoridades tienen la responsabilidad de fiscalizar el tránsito de vehículos de gran altura y sancionar a quienes causen este tipo de incidentes. La prevención debe ser una prioridad.
También es necesario que las empresas de electricidad y telecomunicaciones respondan con rapidez para retirar los cables caídos y restablecer los servicios, evitando accidentes mayores.
Iquitos merece calles seguras y ordenadas. Solo con mayor control, responsabilidad de los transportistas y una respuesta oportuna de las autoridades se evitará que la ciudad siga siendo conocida por un problema que afecta a todos.





