Hasta dónde las decisiones de los pueblos indígenas serán respetadas por el Estado Peruano, está por verse, será cuestión de días, meses o años cuando se presente la necesidad de negociar con las explotadoras petroleras, lotes que se encuentren en territorio de una comunidad indígena. Recién ahí sabremos si realmente es cierto eso de la Consulta Previa a los pueblos indígenas.
Según expresión del Vice ministro de Interculturalidad, eso se dará antes de suscribirse un contrato de lotes petroleros, como el 1AB que se encuentra en dominio de los pueblos indígenas del Corrientes, Tigre y Pastaza, donde precisamente hay actividad petrolera de la Pluspetrol. La cosa no es tan fácil. El Estado ya dio su mensaje, diciendo que «la Consulta Previa sobre este tema se dará a inicios del próximo año, pero la preparación del proceso empezará en el mes que se inicia hoy, operando tener un proceso de adecuación que permita desarrollar el primer proceso de la Ley de la Consulta Previa, en forma óptima, es decir a conveniencia del Estado y de las petroleras». Avisados están los indígenas.
Por otra parte está el Proyecto de Ley de Creación del Servicio Nacional de Certificación Ambiental, que será la responsable de la aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental de los grandes proyectos de inversión y eso dependerá del Ministerio del Ambiente. Aquí no cuenta nadie más. El Estado dirá si es o no viable una concesión para la explotación petrolera o de cualquier otra índole. No hay participación de la ciudadanía, en ningún momento.
En esto el Vice ministro de la Interculturalidad también dijo: «con esta herramienta legal se dará garantía a Loreto y a todo el país que cualquier actividad de gran escala y que tenga posibilidad de generar algún tipo de impacto sobre el ambiente, antes tendrá que ser sometido a un proceso de evaluación de impacto ambiental adecuado, serio, transparente y así se brinde todas las garantías para que la población esté completamente tranquila que se tomará una decisión adecuada al momento de autorizar o no una determinada actividad».
Quien tenga dos dedos de frente, sabe que toda actividad explotadora de las tierras y las aguas conlleva irremediablemente un serio impacto ambiental, malogrando los ecosistemas, poniendo en peligro a los ríos con contaminaciones de alto riesgo por los agentes venenosos de los residuos químicos.
Eso tememos los pobladores de Iquitos que se dé con la presencia de la ConoccoPhillips que realizará actividad petrolera en la cuenca del Nanay, de donde precisamente Iquitos se abastece de agua. De que hay un inminente peligro es innegable, de ahí a que en un papel se nos diga que no hay que temer, que todo está controlado. Eso no lo cree nadie por más ingenuo que sea.
Aquí, la población de Iquitos ha dicho ya su palabra, que no será tomada en cuenta, porque primero están los intereses del Estado y de las petroleras. En Cajamarca la lucha es por las mineras que ponen en peligro las fuentes de agua. Aquí también pensamos que primero está el agua, primero está la vida, porque ni el dinero ni el petróleo se toman.





