– Cuando la furia del pueblo se desborda
-Ex presidente del gobierno regional impulsó frente paralelo al Frente Patriótico de Loreto, lo que molestó a los ciudadanos
– Indignación advertía al gobierno para que no firme el tratado de Itamaraty que beneficiaba a Ecuador. Gobierno de Fujimori y Montesinos, de todas maneras lo firmó

cuando el pueblo reclama

cuando el pueblo reclama

Han pasado 15 años desde que se registraron los lamentables acontecimientos del 24 de octubre de 1998. Lamentables por las 5 muertes registradas, pero aleccionadores en cuanto a que se dio a conocer a nivel nacional e internacional lo que el pueblo Amazónico venía atravesando por ese tiempo, así como la amenaza latente sobre su cielo, en la entrega de miles de hectáreas de Pijuayal y Saramiriza, al vecino país Ecuador.
Todo ante la complacencia y complicidad de las autoridades de ese entonces con el gobierno de Alberto Fujimori y Montesinos, hoy presos pagando sus excesos y abusos dictatoriales. Ciudadanos que hoy cuentan con 25, 30, 40, 50 etc. no podrán olvidar jamás aquellas horas intensas y ardientes que se registraron en Iquitos con la protesta masiva, la quema de carros, motos, hoteles e instituciones públicas. Era una expresión de la impotencia y rechazo contenido en ciudadanos y ciudadanas asqueados de las evidencias de corrupción.
La provocación llegó al pueblo del lado de quien antes había ocupado el sillón del CTAR-Loreto, ahora identificado como gobierno regional de Loreto; Tomás Gonzales Reátegui, que luego fue «premiado» con un Ministerio en la capital. Un mandatario que abusó del poder, que se aprovechó del cargo y jaló a la mayor porción de medios de comunicación para que no investiguen sus actos. Actos como la entrega de la construcción de la carretera Iquitos-Nauta a un grupo de militares, un círculo que gracias a la incólume conducta del Juez Jorge Luis Cueva Zavaleta, fue roto y enviado a pagar su corrupción al penal de Iquitos.
La ex autoridad creó el paralelismo con el infelizmente recordado «frente de paz y desarrollo», conformado por trabajadores del gobierno regional que aquella tarde del 24 de octubre de 1998 fueron obligados a estar en el estrado levantado a uno de los lados de la Plaza 28 de Julio, para luego recorrer las calles. Es ahí cuando varios integrantes del Frente Patriótico de Loreto, salen  desde la Casa del Maestro a observar la escena indigna a la que Gonzales, sometía a los trabajadores, hijos del pueblo también.
Mujeres vestidas de negro, pues consideraban que la Democracia moría al haberse anunciado la firma del tratado para beneficiar a Ecuador, junto a muchos estudiantes universitarios caminaron hasta el inefable estrado para hacer correr a los que ahí estaban. Lograron rescatar el pabellón nacional y con dos banderas en mano decidieron dar vueltas por la plaza. Ahí toman conocimiento de la presencia de Villanueva Ruesta (ex ministro de Fujimori) en el hotel Royal, así que enrumbaron hacia allá la movilización.
Cuando todo empezaba a agitarse, más gente del pueblo se sumó al grupo del FPL, en ese espacio las autoridades del interior del hotel lograron que una camioneta los saque disfrazados de policía, en la rauda huída, sin importarles la vida de nadie, salieron sumamente acelerados y en esa huída matan a la mártir Corina Coral y su nietecita. La sangre loretana de dos mujeres aún no se enfriaba en la pista cuando la furia se apoderó de las venas de los miles de loretanos que observaban su deceso. Ante el atropello inmenso, nadie pudo controlar a la masa que empezaba a desbordarse por todos lados.
Se desembalsó todo y los incendios empezaron a aparecer como hongos. Se quemaron carros, motos, hotel, palacio de justicia, Sunat, Contraloría General de la República, CTAR incluido, dirección agraria, pesquera y Canal 7 que por ser la señal del Estado fue capturado por el poder corrupto, brindando espacios a periodistas cuestionados y que solo abrían los micros e imágenes televisivas para agredir verbalmente a los principales dirigentes del Frente Patriótico de Loreto, así como a los principales periodistas llamados de «oposición».
Y la rabia desbordada, no solo fue por el tratado de Itamaraty, fue porque el pueblo se cansó de tanta corrupción que era denunciada pero no escuchada y resuelta por nadie. Acá empezó la caída del ahora presidente encarcelado Alberto Fujimori, Montesinos y todo su séquito.
IQUITOS AL DIA SIGUIENTE:
Desolado pero unido. Grande y resucitado de aquella aparente «muerte» a la que lo había condenado el mencionado gobierno. Las pérdidas en locales fue grande pero más grande aún la dignidad de todo un pueblo que dijo: «!! No más!!»  a todo lo que pasaba en aquella década. Un pueblo que ahora mismo parece nuevamente «adormecido» pero que estamos seguros algún día nuevamente sabrá hacerse escuchar.