Como si se tratara de un producto de primera necesidad, en la zona baja de Belén, en la calle Pénjamo, se vende gasolina en pequeñas botellas plásticas sin las mínimas normas de seguridad, poniendo en riesgo a los vendedores y a las personas que llegan hasta ese lugar para hacer sus compras.
Las botellas que parecen bombas «molotov», son vendidas a los transportistas de peque peques por la suma de un sol 50, según versiones de algunos pobladores del lugar que, ante el temor de las represalias, prefirieron no dar sus nombres, indicaron que en horas de la tarde siempre llega un bote con varios galones de combustible para vender a los pequeños comerciantes, combustible que según dijeron pertenecería a la policía nacional.
Los puestos de venta de gasolina en su mayoría se ubican en las zonas donde acoderan las pequeñas embarcaciones, se localizan siempre a un costado de las vendedoras de plátanos, incluso algunos se ubican cerca a los puestos de comida muy cerca a las cocinas a leña.
Hasta el momento no se ha registrado ningún incidente, pero ante el peligro que existe en el lugar por la presencia de estos puestos informales de venta de gasolina, los vecinos que viven en la zona baja, cuyas casas son de material rústico, piden la presencia de la autoridad antes que se registre un incendio de grandes proporciones. (G.Ross)






