- Remarcó Maritza Ramírez Tamani, coordinadora del área EIB del FORMABIAP, agregando que era un gran reto como institución.
“A lo largo de estos 38 años de Formabiap, la experiencia ha sido uno de los grandes aportes, algo importante en la formación de un proyecto integrador que se trabaja en los dos ciclos del año académico. Donde están como un actor importante los Sabios, quienes nos acompañan en el proceso de trabajo de sistematización, de profundización del proyecto integrador.
Está el tratamiento de las lenguas en la formación docente, en castellano y lenguas originarias para los estudiantes que necesitan fortalecer el castellano y los pueblos que necesitan revitalizar las lenguas.
Se cuenta con módulos demostrativos. Hay cursos diseñados en el currículo nacional que aún no están adaptados. Antes Formabiap trabajaba con su propio currículo, ahora el ministerio de educación nos ha puesto un diseño curricular nacional en el cual no siempre se respeta la realidad de esta diversidad amazónica.
La formación política e incidencia, surge de la asociación interétnica de pueblos indígenas de la selva peruana-AIDESEP. Siempre es importante fortalecer la enseñanza enmarcada en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas. En cuanto a sus prácticas pre profesionales en las comunidades. Los alumnos se desplazan a sus comunidades por más de un mes, los docentes los acompañamos en esa pre práctica con orientación.
Los alumnos fortalecen su trabajo en la misma comunidad, hay reuniones con las autoridades, las federaciones, se articula de manera permanente. Todo nos ayuda a fortalecer ese trabajo desde la academia, la cultura, la identidad. Ese resultado lo vemos en muchos docentes que han egresado del Formabiap y vienen trabajando en diferentes cuencas de la región.
Hay un gran logro con más de 1,300 maestros formados, por más de 16 pueblos originarios del Perú. Actualmente contamos con 214 estudiantes de los pueblos indígenas: kukamas, shawi, kitchwa y achuar. Hay muchos pueblos que no tienen docentes formados y esa es la brecha que aún queda por trabajar. Hay federaciones que piden tener maestros bilingües, pero no hay las condiciones.
Formabiap no tiene presupuesto como para asumir la formación de los más de 30 pueblos indígenas, solo trabajamos con 4 pueblos, por un tema netamente de presupuesto. Este año 46 jóvenes han ingresado al programa de formación profesional de nivel primaria.
Contamos con 17 docentes para nivel inicial y primaria, con profesionales antropólogos, lingüistas, ellos enriquecen todo este proceso de formación. Tener un equipo de profesionales multidisciplinarios, amplía nuestra mirada en torno a lo que debe ser la educación en una región tan diversa como la nuestra.
Aún hay muchos retos, hacer más incidencia en el Estado para que asuma de manera integral los costos que implica la formación inicial docente en toda la Amazonía peruana. El país aún no ha comprendido que es un país diverso, en estos 38 años invoco a seguir trabajando, a no bajar la guardia, a seguir haciendo incidencia para que el ministerio comprenda esta realidad.
Se necesita ampliar la cobertura de Beca 18, este año no hemos tenido ni un solo becario. Hay que trabajar para permitir un acceso mayor de jóvenes estudiantes en los pueblos amazónicos. Uno de los grandes anhelos, objetivos, es pasar el área EIB de la Escuela Superior Pedagógica Pública de Loreto a ser un anexo EIB.
Igual ampliar la formación inicial docente, a la formación secundaria. Ese es un gran reto que tenemos como institución. Existe demanda en las comunidades para contar con maestros EIB en el nivel secundario. Hay que seguir en ese objetivo, hay que buscar aliados.
La educación intercultural bilingüe es una necesidad para la Amazonía, para las comunidades indígenas, para la región Loreto. Hay que comprender que el trabajo intercultural es necesario, que las autoridades tengan esa mirada intercultural. Hay que hacer gestiones desde un enfoque que incluya a todos los pueblos de la Amazonía peruana” habló Maritza.





