- La investigación compara zonas intervenidas con bosques conservados y utiliza inteligencia artificial para identificar cambios en la presencia de especies y los paisajes sonoros


Científicos del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, desarrollan una investigación que utiliza registros acústicos para determinar cómo las actividades humanas modifican la biodiversidad de los ecosistemas amazónicos.
El proyecto es liderado por el doctor Giussepe Gagliardi, investigador especializado en anfibios y reptiles, y contempla la instalación de grabadoras en lugares con diferentes niveles de intervención humana. Entre las zonas estudiadas se encuentran sectores de las carreteras Iquitos-Nauta, San Joaquín de Omaguas y Jenaro Herrera.
Los investigadores también recopilan sonidos en áreas conservadas, entre ellas la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana. La comparación de estos registros permitirá conocer las diferencias entre los paisajes sonoros de bosques sometidos a presión humana y aquellos que mantienen mejores condiciones de conservación.
Gagliardi explicó que el estudio forma parte del Círculo de Investigación “Impacto antrópico sobre la biodiversidad de los ecosistemas amazónicos utilizando monitoreo acústico pasivo”. Uno de sus principales objetivos es identificar qué especies pueden tolerar la presencia humana y cuáles abandonan determinados ambientes conforme aumenta la intervención sobre el bosque.
Hasta el momento, el equipo científico ha recopilado más de 800 mil minutos de grabaciones. Esta enorme cantidad de información será procesada mediante herramientas de inteligencia artificial para reconocer los sonidos de diferentes especies y detectar las transformaciones que experimentan los paisajes sonoros amazónicos.
Para desarrollar este proceso, los especialistas vienen construyendo una base de datos de referencia en la que cada sonido es clasificado según su origen. De esta manera, los sistemas tecnológicos podrán aprender a diferenciar los sonidos producidos por la biodiversidad de aquellos generados por las actividades humanas y posteriormente analizar miles de archivos de manera automatizada.
El procesamiento de la información cuenta con el respaldo del Laboratorio de Inteligencia Artificial del IIAP, equipado con la supercomputadora Manatí y otros sistemas de alto rendimiento. Los resultados permitirán generar información que contribuya a plantear recomendaciones para mitigar impactos y fortalecer las estrategias de conservación de los ecosistemas amazónicos.
Como parte del proyecto, los científicos también desarrollan una biblioteca acústica de especies de la Amazonía. Según Gagliardi, esta plataforma permitirá al público escuchar los sonidos recopilados durante las investigaciones y se prevé que esté disponible hacia finales de este año, convirtiéndose en una herramienta para acercar el conocimiento de la biodiversidad amazónica a la ciudadanía.
(K. Rodriguez)





