Convencidos como estamos de la amnesia colectiva cuando de una efemérides se trata, esta vez traemos a colación, faltando algo más de un mes para su centésimo aniversario de la batalla de La Pedrera, episodio de singulares perfiles que ha quedado escrita en los anales de la historia, por la entrega y heroísmo de un puñado de valeros soldados de nuestro ejército y una selecta dotación de efectivos de la gloriosa Marina de Guerra del Perú, que venciendo inclusive a las fuerza de la naturaleza, lograron una victoria que permitió al Perú rescatar de manos del enemigo de entonces, un importante sector de nuestro territorio, usurpado en la zona conocida como «La Pedrera».
Fue el 10 de julio de 1911, cuando la cañonera «América» ubicada ya frente al enemigo, por orden del entonces teniente primero, ahora capitán de corbeta; Manuel Clavero Muga, abrió fuego sobre el enemigo, que se había parapetado estratégicamente en un terreno alto, junto a una fuerte corriente, llamada por los naturales del lugar «cachuera», la misma que por la fuerza de su impulso impedía el avance de las naves peruanas, sobre todo de la «Cañonera «América», que buscaba desembarcar tropa para librar la batalla final .
Fue durante una reunión en el puente de mando, entre el comandante Óscar R. Benavides y el teniente Clavero, que se decide remontar la torrentera y es aquí cuando Clavero pregunta al ingeniero de abordo si es posible vencer tal obstáculo con el impulso de la nave, a lo que el Ingeniero Runciman contestó que si era posible pero forzando máquina, Clavero respondió » fuerce»; y es así como «La América», logra romper el abrigo enemigo desembarcando efectivos que diezmaron a las tropas invasoras, consolidando así el triunfo peruano.
Tal episodio, increíblemente, no figura en ningún libro de la historia peruana, lo que nos induce a pensar que la tal falta es consecuencia del poco interés que siempre ha demostrado el centralismo hacia nuestra región, pero gracias a cronistas de la época, aquellos que recreaban su pluma con sucesos loretanos como el que mencionamos, es que la historia ha llegado hasta nuestros días, lo cual permite que relevemos un acto heroico como la batalla de La Pedrera que ubicó a nuestra Marina de Guerra del Perú y al batallón Nº 9 del Ejército peruano en las cumbres inmarcesibles de la gloria y el honor.





