- Cualquier cantidad de casas se han convertido en mercadillos.

Desde que uno se transporta por la curva de Morona Cocha, puede observar las ventas al paso ubicadas en las veredas del lugar. Desde un par de sandalias (shinelas), hasta lentes que antes se conseguían por Belén, ahora están expuestas por la larga vía Túpac y Micaela.
Verduras, frutas, pescado, cebiche, pollo, res, ollas, envases plásticos, todo lo que por lo general se consigue en el interior de un mercado, ahora están al paso por el lugar mencionado.
Desde muy temprano las dueñas de casa abren sus bodeguitas improvisadas para expender a los clientes ocasionales. Hay casas, qué en un simulacro de protocolo de bioseguridad, colocan pitas para el debido distanciamiento.
La mayoría no lo hace y los clientes incluso se acercan a los propietarios a preguntar por el precio de los productos. Cerca al día del padre, ya exhiben letreros de venta de “cervesa”, así con S. Mientras que otros, raudos pasan en sus motocarros con más de 5 cajas de la rubia, que al parecer llevan “bien al polo”.
Igualmente, la máxima fiesta de la Amazonía está a la vuelta de la esquina (24 de junio, San Juan), por lo que muchos ya se preparan a la venta de juanes.
Y como en estos tiempos de pandemia el orden no parece importar, sino lo que se logre vender en el día para no morir de hambre, en una venta igual se puede hallar de todo como en botica.
Muchos se muestran felices por la actividad rendidora por estos días, pero habría que adelantarles la noticia que les calentará el ánimo, respecto a que la municipalidad de Maynas dentro de poco empezará con operativos para decomisar lo que venden en sus veredas. Primero los invitarán que vayan a los mercados itinerantes, de no ir se recurrirá a la fuerza quitándoles todo.






