- Demostrando que ellos que no tienen nada, sí tienen la fortaleza y un inmenso sentido de solidaridad para con los pobres de Iquitos y Nauta.

“En realidad, no es que los loretanos hayan sido los más desobedientes, sino que es la población con más hambre y miseria, por eso salió a las calles en pandemia”.
Fue lo expresado por el líder indígena del bajo Corrientes y el circuito petrolero Daniel Saboya, a quien se le pudo entrevistar por primera vez, después de la pandemia. Analizó lo vivido en el marco viral Covid y la falta de liderazgo de las autoridades que debieron estar a la cabeza para mitigar el mal, impidiendo así que mueran tantos loretanos. Pero que no estuvieron y que más bien fue la Iglesia, que sacó la cara por el pueblo amazónico.
“Loreto siempre ha estado en el último puesto, descartado de todas las prioridades del centralismo y eso se ha visto mucho más reflejado en esta pandemia. Todos los loretanos debemos unirnos, juntos entre amazónicos, confraternizar más y tener un solo objetivo; la unidad para reclamar al centralismo es lo que nos corresponde.
En realidad, Loreto empezó a ser golpeado no porque haya sido el más desobediente, sino porque había más hambre y más abandono, más miseria, más escasez, más pobreza, eso se ha reflejado en que los hermanos salieran a la calle en pandemia. No había otra alternativa.
Ha habido una mala respuesta del Estado. El gobierno se ha esforzado en dar bonos, en dar víveres, todo lo han hecho mal. Hasta ahora siguen haciendo imprecisiones, incorreciones. Nosotros hemos marcado una posición fuerte al respecto. En caso de las empresas petroleras, ellos tienen Services en alimentos al 100%, pero el pueblo moría de hambre y miseria.
Las empresas tienen su Service de transporte por vía aérea y fluvial; sin embargo, muchos murieron por falta de servicio de emergencia aérea y fluvial. Ellos tienen un pool de transporte aéreo y fluvial. Las empresas tienen planta de oxígeno, pero muchos han muerto por falta de oxígeno.
Ahora los loretanos se han dado cuenta por qué las comunidades indígenas siempre estamos reclamando. Hemos y seguimos atravesando una experiencia amarga. Además, quiero decir que el sector salud tiene un enfoque erróneo respecto a nuestros hermanos, solo quieren atender a los que salen con diagnóstico positivo.
En las comunidades indígenas si uno está contagiado, lo están todos. Porque todos somos unidos, todo se comparte, no estamos aislados. Si uno sale contagiado, están todos. Eso no han tomado en cuenta.
Por ese tipo de situaciones es que decidimos volver a la lucha. Primero nos replegamos, como muchos peruanos ante el temor de una enfermedad desconocida. Pero ya basta, ahora estamos acá con el respaldo de las federaciones y si tenemos que caer, que sea luchando por el bienestar de las comunidades y no mirando o escondidos por miedo.
Hay que defender a Loreto, acá no se ve un buen trabajo de las autoridades. Vemos el bajo liderazgo del gobierno regional, de los gobiernos locales. No hay liderazgo, no puede ser que un sacerdote, que en sus manos no está el presupuesto y nada tiene, haya impulsado la adquisición de plantas de oxígeno. Y no puede ser que un gobernador que maneja todo el presupuesto de la región, no haya podido hacer eso. Hay una falta grande de liderazgo. Somos críticos constructivos, lo hacemos con respeto y educación, decimos las cosas, no para difamar.
Ahora contamos con el Comando Indígena Covid, está al frente el hermano Jorge Pérez Rubio. Pasa que el sector salud, cultura, cada uno andaba por su lado. Se preocupaban de llegar a las redes y micro-redes, dejando de lado a las postas de salud y los anexos. Y eso no puede ser, no han estado llegando al corazón del pueblo originario que está totalmente desabastecido. Ahora se habla de 29 millones de soles (MINSA) para que las brigadas de salud lleguen a todos los pueblos indígenas de Loreto, a dar buena atención y estamos atentos a ello.
De otro lado, desde su escasez, su extrema pobreza, y aunque han sido insultados y calificados de haraganes, muchos hijos de comunidades indígenas vendrán en estos días a bordo de “pongueros” hasta Nauta e Iquitos, trayendo plátanos y yuca que serán entregados a las familias más pobres de Nauta e Iquitos. Esta es la solidaridad del pueblo del bajo Corrientes. Hacemos un llamado a la unidad a todo el pueblo amazónico, no más divisiones porque solo la unidad nos llevará a la solución de problemas”, habló largo y claro Daniel Saboya.






