Aunque pueda parecer que la publicidad es un instrumento relativamente reciente, lo cierto es que esta ha estado presente en la humanidad, de una u otra forma, desde hace ya mucho. Lo que ocurre es que, con el paso del tiempo, las técnicas de marketing han ido perfeccionándose para mejorar.
Hoy en día vivimos en una sociedad caracterizada sobre todo por un gran consumo y una cultura de la imagen y las audiovisuales. Por ello, la publicidad ha encontrado un lugar y momento perfecto para crecer día a día.

El papel de las nuevas tecnologías en el marketing actual
Por otro lado, la revolución tecnológica que se está viviendo de unos años a esta parte, el ciberespacio se ha convertido en el sitio ideal para cualquier tipo de estrategia de venta. Y como consecuencia de esto, el marketing online ha crecido de forma más que considerable durante los últimos diez años.
El factor que más incide en la efectividad de las campañas publicitarias es la capacidad de inversión respecto a las mismas. No obstante, existen estrategias especialmente económicas y que han servido que funcionan.
Pero queda claro que las grandes operaciones de las empresas para hacerse publicidad siguen siendo un objetivo muy ambicioso al que, todo aquel que puede permitírselas, le cuesta renunciar. Hablamos por ejemplo de plataformas publicitarias en lugares emblemáticos, grandes vallas con anuncios, etc.
Tácticas eficaces en publicidad
Sin embargo, con independencia de lo grande que sea el proyecto, existen reglas que se ajustan prácticamente a toda clase de publicidad. Sean cuales sean las limitaciones a las que esta pueda estar sometida, existen algunas estrategias que suelen funcionar, tales como las siguientes:
Repetición
Es realmente fácil, y sin embargo queda claro que resulta efectiva. Consiste en repetir una marca hasta que esta queda dentro de la mente de los consumidores potenciales, diferenciándose de este modo de la competencia.
Asociación positiva
| Esta es precisamente una de las razones por las que las empresas a veces gastan cantidades millonarias para que, un personaje famoso anuncie sus productos. El impacto del carisma del personaje hace que el número de ventas aumente de forma automática. También por esto, existen marcas que hacen grandísimas inversiones en anunciarse en eventos deportivos, relacionando así su imagen con momentos de felicidad. Efecto dominó Cuantas más personas formen parte de algo, más querrán entrar. Esa sensación de estar todo el mundo en el mismo barco hace que se producto un efecto magnético que atrae a consumidores nuevos. Promociones Pueden ser muestras gratuitas, ofertas de dos por uno, sorteos, etc. El caso es que este tipo de estrategias producen un incentivo a nivel emocional y excitan a las personas, invitándolas a probar un determinado producto. Una buena experiencia Si es importante captar clientes nuevos, no lo es menos afianzar a aquellos que ya se tienen, logrando que repitan. Por ello resulta fundamental que estos tengan una gran experiencia con el producto que se les ofrece, y que queden satisfechos. Así, posiblemente nos comprarán de nuevo, e incluso terminarán por recomendarnos a otras personas. Este es un aspecto que, con el mundo online y las posibilidades que este deja para opinar sobre las empresas, se han vuelto más sensible que nunca. |






