-Secretaria del Sutep- Maynas
-Hace un deslinde absoluto con grupos violentistas quienes se aprovechan del membrete del Sutep para crear anarquía.
Así lo expresó la secretaria general del Sutep-Maynas, Prof. Naír Núñez. «El magisterio analizará detenidamente el mensaje presidencial este 28 de julio para luego a nivel nacional reunirnos y tomar acciones en la perspectiva de las propuestas que pueda emitir el mandatario. Hay que recordar que ya se han ejecutado 2 paros de 24 horas a fin de conseguir solución a nuestras demandas no solo de índole remunerativo, sino también de mejor infraestructura educativa, implementación y capacitación del personal a nivel nacional, el presidente Ollanta Humala prometió una transformación educativa que hasta el momento no la estamos viendo» mencionó Naír.

Agregó que los dirigentes a nivel nacional tenían la mejor predisposición de diálogo con el Ejecutivo para encontrar una ruta que los lleve al despegue de la educación en el Perú.
¿Se habla que parte del magisterio apuesta por movimientos violentistas?
-El sindicalismo clasista lucha por la unidad monolítica de la clase trabajadora, por ello esperamos que se den cambios positivos en el mediano y largo plazo para el magisterio a nivel regional y nacional. Y todo ello nos lleva a enfrentar a corrientes que no están de acuerdo con la dirigencia, pero son una mínima parte. Esa facción sigue la fórmula del 80-90 el de seguir generando violencia y confusión para lo que utilizan las siglas del Sutep y el magisterio ya está contemplando el inicio de acciones legales en ese aspecto.
El magisterio rechaza todos esos actos de violencia que lejos de arrancar derechos al gobierno central lo que hacen es crear confusión y crear el desorden y caos para que el gobierno diga: «como son violentistas no vamos a atender sus demandas», le dan motivo para justificaciones, pretextos que el gobierno tiende siempre a buscar y lo encuentra en ese grupo de gente anarca, con quienes no tenemos nada que ver porque ellos tienen lineamientos cerrados que todo el pueblo rechaza.





