Segunda vuelta: Negociando apoyo.

Ubicados ya en el partidor, listos para dirimir superioridades en la justa hacia el palacio de gobierno, el candidato Ollanta Humala y su contendora Keiko Fujimori, vienen desarrollando intensas jornadas proselitistas, en procura de lograr  el apoyo de los grupos que quedaron rezagados en la primera vuelta y que, como siempre, procuran auparse al grupo ganador con el inconfesable ánimo de conseguir utilidades por su aventura electoral que les permitió tener protagonismo y encima posibilidad  de ganarse alguito.

 

Pero en esta calificación salen salvados los tres grupos que conformaron la quiniela electoral, obviamente porque ellos sí procuraron hacerse del triunfo y no de lograr sólo figuración negociable.

 

Abstrayéndonos un algo del tema central, podemos señalar que la primera parte de las elecciones dejó una manifestación clara de cómo el electorado ya va introduciéndose cada vez más en la temática política y eso lo lleva  a decidir cómo tratar a aquellos aventureros  que se aprovechan de la característica democrática del certamen, para tentar suerte,  creando fantasmas electorales como si fueran partidos, con lo que logran alquilar el nombre y la identificación del engendro para poner en el congreso  gente sin partido ni dogma político que los respalde.

 

Pero en esta oportunidad, ha sido el electorado quien denostó a un grupejo que alquiló el espacio político creado por un ex congresista, y que con inquilinos y todo, no lograron ubicar un solo candidato pues fueron «radicalmente» ignorados a la hora de decidir.

 

Volviendo al tema de los preparativos para la segunda vuelta, se nota una gran actividad en los predios de «Gana Perú» y de «Fuerza 2011, tendiendo puentes a especialistas en manejo gubernamental así como a  economistas y diseñadores de estrategias políticas acordes con el plan de trabajo de los candidatos. Pudiendo decirse que en tal tarea Ollanta Humala viene mostrando mayor proporción de apoyo voluntario de parte de expertos y reconocidos funcionarios de alto nivel.

 

Si bien hasta el momento no hay nada definitivo en cuanto al apoyo que puedan brindar los que quedaron fuera de carrera, se vislumbra que podría haber  equilibrio en dicha posibilidad, lo que impide un acertijo que podría no ser cierto. En fin, nuevamente será el pueblo peruano  quien decida.