¿A quiénes se les ocurrió? ¿Desde cuándo se implementó? Lo desconocemos, pero desde que éramos escolares al subir a los colectivos públicos, ya sabíamos que teníamos que levantarnos del asiento para cederlo a una persona adulta.
Y siempre nos estábamos preguntando, si era realmente por “respeto” o porque el pasaje de la persona adulta duplicaba y hasta triplicaba el precio del menor de edad, algo así como que, si estaba a 1 sol 50 céntimos, el de los escolares costaba 0.20 céntimos.
Por nuestras pocas experiencias y lecturas a esa edad, no lo podíamos clarificar, pero, con el paso de los años llegamos a la conclusión que la verdadera razón era por el costo del pasaje, un tema monetario, que más que educar, es totalmente discriminatorio.
Y el día de hoy que muchos escolares regresan al colegio luego de las vacaciones de medio año, volverán a utilizar el transporte público de pasajeros, que actualmente también se le dice cariñosamente como “jumbo” o como se habla “llumbo”.
Se hace necesario que se norme la presencia de los escolares en estos vehículos de transporte, para que nuestros escolares no se sientan disminuidos, o que “merecen” un trato hasta humillante por pagar un pasaje de menor costo. Pensamos que todos los pasajeros, menores de edad y mayores, merecen ocupar los asientos. Pero, obviamente se pueden considerar criterios, como que una persona con visibles dificultades para estar de pie, o si se tratase de una persona sea hombre o mujer muy anciana, se le puede ceder el asiento, sea esto por una persona mayor o menor.
Hemos visto subir a los también llamados micros, a niños muy cansaditos que buscan un asiento, lo hallan, se sientan, y en la siguiente parada el cobrador les grita que se levanten al subir varias personas mayores, se escucha: “cedan el asiento a sus mayores, levántense”, a lo que se suma en un tono irrespetuoso, se podría decir grosero.
Qué enorme contradicción de la igualdad de derechos que se difunde en muchos espacios, y por supuesto también en el colegio. El respeto debe ser mutuo, en todas las circunstancias del trajinar social, es por ese respeto, que muchos países de un desarrollo educativo muy avanzado, cuentan con buses o colectivos escolares.
Acá en nuestro país también entidades educativas privadas lo usan, pero, no hay un servicio público urbano solamente para escolares, que garantice el Estado, como uno de los tantos derechos que faltan implementar para una educación de calidad, lo mismo que falta el transporte fluvial de estudiantes. ¿Algún gobernador, alcalde o alcaldesa, pensó en este proyecto?
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Respetos mutuos
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