- Paquete sospechoso fue hallado frente a la vivienda de un abogado y contenido hacía referencia directa a una magistrada.


Un misterioso ramo de rosas envuelto en papel negro, acompañado de un mensaje enigmático y con tintes amenazantes, ha encendido las alarmas en la ciudad de Iquitos. El hecho ocurrió en las primeras horas de la mañana en la calle Almirante Guise, cuando el abogado Salvador Zenón Cavides Luna (62) halló el paquete frente a su vivienda. El contenido hacía referencia directa a la jueza Erika Soto Quintanilla, lo que motivó una denuncia por presunta extorsión ante la División de Investigación Criminal (DEPINCRI) de Iquitos.
El denunciante relató que, alrededor de las 6:00 a.m., mientras se disponía a salir a correr por el estadio Max Agustín, se percató de la presencia del ramo colocado cuidadosamente sobre la vereda. Lo que más llamó su atención fue el mensaje escrito a mano, con frases crípticas como “folhas de cooperação e anunciação”, “Painel seu trabalho como 50177” y menciones al Código Penal, además de advertencias vagas como “Você terá problemas”. También se mencionaba a un supuesto promotor antidrogas y a un hombre identificado como Luiz Paz.
Cavides, visiblemente alarmado por el tono del mensaje y su posible implicancia con hechos ilícitos, optó por deshacerse del ramo lanzándolo a un terreno baldío cercano al ex Club de Leones. No obstante, el objeto fue encontrado posteriormente por una trabajadora de limpieza pública, quien lo entregó a efectivos de la OFICRI–Iquitos. El material quedó registrado como evidencia para el análisis pericial respectivo.
El abogado expresó no tener relación con el contenido ni con las personas mencionadas en el manuscrito, pero no descartó que se trate de un intento de intimidación dirigido hacia él o la magistrada citada en el texto. La Policía Nacional ya ha iniciado las investigaciones para identificar a los responsables de este hecho, que reviste gravedad no solo por su carácter intimidante, sino por involucrar indirectamente a una administradora de justicia.
Este tipo de actos, que buscan sembrar miedo o presión sobre quienes ejercen funciones judiciales, deben ser condenados con firmeza. La independencia de jueces, fiscales y operadores del sistema de justicia es un pilar fundamental del Estado de derecho. Cualquier intento de coacción, por más simbólico que parezca, representa una amenaza que debe ser investigada con rigurosidad y sancionada ejemplarmente.
No es la primera vez que funcionarios del sistema judicial son blanco de actos sospechosos o intimidatorios. Este caso debe alertar a las autoridades locales y nacionales sobre la urgencia de reforzar las medidas de protección y monitoreo a magistrados y otros actores vinculados a procesos sensibles, como los relacionados con criminalidad organizada o delitos complejos.
La ciudadanía también debe estar atenta y rechazar este tipo de acciones que buscan socavar la autoridad y el trabajo de quienes administran justicia. Si se permite que amenazas de esta naturaleza queden impunes, se abre una peligrosa puerta para que intereses oscuros interfieran en las decisiones judiciales, debilitando la confianza en nuestras instituciones. (K. Rodriguez)





