- Erlinda Canayo Pacaya vive junto a una de sus hijas en una precaria vivienda cuya fachada se encuentra inclinada hacia la calle. Solicita apoyo para evitar una posible tragedia.


Erlinda Canayo Pacaya, de 85 años, vive con temor ante el precario estado de su vivienda, ubicada en la calle José Olaya, en el asentamiento humano Las Palmeras, distrito de San Juan Bautista. La adulta mayor teme que parte de la estructura pueda desplomarse mientras ella y su hija permanecen en el interior.
La situación más preocupante se observa en la fachada de la casa, que se encuentra considerablemente inclinada hacia la vía pública. Para evitar que termine cediendo, la estructura estaría sostenida provisionalmente con cabos sujetos a una vivienda cercana construida con material noble.
El peligro aumenta durante las lluvias y los fuertes vientos que se registran en la ciudad. Doña Erlinda teme que las condiciones climáticas terminen debilitando aún más la estructura y provoquen su caída, poniendo en riesgo tanto a quienes viven en el inmueble como a las personas que transitan por el lugar.
La adulta mayor quedó viuda hace aproximadamente 12 años y actualmente subsiste con una pequeña pensión que le dejó su esposo. Sus limitados recursos económicos no le permiten realizar por cuenta propia los trabajos necesarios para reparar o reconstruir las partes deterioradas de su vivienda.
Erlinda Canayo vive junto a una de sus hijas, quien también quedó viuda y, según lo señalado, se encuentra delicada de salud. Esta situación familiar dificulta aún más que puedan conseguir los recursos necesarios para solucionar el problema que enfrentan.
Ante estas condiciones, la octogenaria hace un llamado a las autoridades de San Juan Bautista y a las instituciones que puedan evaluar el estado de la vivienda y determinar qué acciones pueden adoptarse para reducir el riesgo de un posible colapso.
El pedido también está dirigido a personas solidarias que puedan colaborar con materiales de construcción u otro tipo de apoyo que permita reforzar la casa. La prioridad de la familia es intervenir la estructura antes de que las lluvias o los fuertes vientos provoquen una emergencia.
Doña Erlinda espera que su llamado pueda ser escuchado y recibir ayuda para volver a sentirse segura dentro de su propio hogar. Su principal preocupación es evitar que la deteriorada estructura termine desplomándose y ocasione una tragedia que podría prevenirse con una intervención oportuna.
(K. Rodriguez)





