- Fallo en segunda instancia obliga a Petroperú a compensar daños ambientales y actualizar plan de manejo del Oleoducto Norperuano.


Luego de más de una década de litigio, la comunidad kukama San Pedro de Urarinas, en la región Loreto, obtuvo una sentencia en segunda instancia que ordena a Petroperú indemnizarla por los daños ocasionados tras el derrame de petróleo ocurrido en noviembre de 2014 en el Oleoducto Norperuano (ONP).
El fallo judicial reconoce que el derrame, que superó los 7 mil barriles de crudo, afectó gravemente los suelos y cuerpos de agua de la comunidad, generando impactos ambientales y sociales que se han prolongado durante años.
El abogado Henry Carhuatocto, del Instituto de Defensa Legal del Ambiente y el Desarrollo Sostenible (IDLADS), señaló que la sentencia declara fundadas todas las pretensiones de la demanda, incluyendo la indemnización por los daños ocasionados y la compensación por más de 40 años de servidumbre petrolera en el territorio comunal.
Asimismo, el Poder Judicial dispuso que, en un plazo de seis meses, Petroperú deberá actualizar el Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) del ONP, instrumento que tiene más de dos décadas de antigüedad. Además, organismos como el OEFA y el Osinergmin deberán supervisar el cumplimiento de estas obligaciones.
La acción de amparo fue presentada en septiembre de 2016 por el IDLADS, a solicitud de la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (ACODECOSPAT) y la comunidad afectada, argumentando la vulneración de derechos fundamentales como la salud, el ambiente y la vida digna.
El apu de la comunidad, Jiner Panduro, recordó que desde el 2014 han enfrentado múltiples derrames sin recibir una reparación adecuada. “Hasta la fecha no hemos recibido ninguna acción que repare a nuestra comunidad”, afirmó.
Por su parte, Alfonso López, presidente de ACODECOSPAT, destacó que la sentencia representa un avance importante en la búsqueda de justicia, aunque advirtió que no compensa completamente los daños sufridos por la población, incluyendo afectaciones a la salud por exposición a metales pesados.
Este fallo marca un precedente a nivel nacional, al reconocer en un mismo proceso la indemnización por daño ambiental y la compensación por servidumbres petroleras impagas, obligando a Petroperú a cumplir con una deuda histórica con la comunidad kukama de Loreto.
(K. Rodriguez)





