- El 9 de agosto se realizará conciliación extrajudicial
- Con engaños les presionaron para que les vendan su casa.
- «Sin avisar a nuestras hijas, porque no hay tiempo, antes que les quiten sus casa», nos decía.
No es el primer caso y tal vez no sea el último, pero en repetidas ocasiones se conoce que personas muy adultas, son afectados por sus hijos, por otros familiares o por desconocidos, en la modalidad de estafa en la compra de sus viviendas. Lamentablemente estas personas no buscan asesoramiento oportuno, sino después que ellos mismos se percatan de que lo tranzado juega en su contra.
Hace poco hubo un caso en la cuadra 17 de la calle Yavarí, donde el hijo menor, ya adulto, vendió la casa de sus padres, tal como denunciaron sus hermanos. El nuevo caso que nos ocupa corresponde al inmueble ubicado en la calle San Antonio Nº 2098 (esquina con calle Maynas), donde según los denunciantes, no avisaron a sus hijas porque la compradora les dijo que no lo hagan, además todo tenía que hacerse rápido, antes que el vecino les denuncie y les pida una indemnización de S/. 50 mil soles, por el litigio de un área de terreno, por el lado de la huerta.
La presunta estafadora, cuyo nombre reservamos, puesto que tienen una audiencia de conciliación extrajudicial el próximo 9 de agosto, se habría aprovechado que los propietarios afrontan, haciéndoles temer que perderían todo en cuestión de días. Entonces procedieron a la compra venta notarial, que de acuerdo a los denunciantes firmaron sin leer bien el documento.
Lo que más les dolió, dijeron, es el acuerdo de venta que no figura en el testimonio de compra venta, que dice precio de venta pactado S/. 25 mil soles, pero dicen que solo recibieron S/. 10 mil como adelanto. Además que la compradora les iba a entregar una casa, a donde tenían que trasladarse y con eso se compensaba el costo de la vivienda, se sabe valorizada en más de S/. 60 mil soles.
Así, de acuerdo a la denuncia interpuesta en la Fiscalía de Turno de Maynas, se puede leer: «Aquí se aprecia el accionar malicioso y de mala fe de la imputada (denunciada por estafa), sin tener en consideración que se trata de una pareja de esposos de la tercera edad, quienes se han convertido en víctimas porque son personas nobles y sencillas de lo cual sacó provecho al máximo la imputada».
El predio de 160.91 m2 es la única propiedad de los ancianos Arnaldo Meza Dalmas y Nelly Saavedra de Meza, cuyas hijas enteradas de los hechos esperan que se haga justicia con sus padres.
Valdría abordar el rol de las notarías cuando se evidencie a personas de la tercera edad con casi nulos conocimientos jurídicos, que se acerquen a realizar estas transacciones sin la presencia de otros familiares que corroboren la intención. Un tema de ética pendiente de analizar. (D.López)






