- Quienes, entre otros, visitaron albergue turístico en Indiana el pasado 3 de marzo.
- Área de infectología observa muy de cerca a paciente con coronavirus y a su hermana que presentaba síntomas de alarma.
Ayer se pudo conocer que el ciudadano RP de 52 años, aparentemente supervisor de un albergue ubicado en el distrito de Indiana, habría atendido a una delegación que aparentemente llegó desde China.
El paciente llegó a EsSalud, más como es de conocimiento público los casos con posible coronavirus, por decisión multisectorial, tienen que ser llevados al área de infectología del hospital regional. Su hermana, vecina de su domicilio, también ha sido internada en dicho nosocomio por algunos síntomas.
Sobre el primer caso reportado en Iquitos, ayer se pudo conversar con el médico jefe de infectología Martín Casapía, quien caminaba presuroso por la zona vulnerable al ver que llegaban más vecinos y parientes del infectado con el virus a pedir que les hagan el muestreo ya que padecían algunos síntomas.
“En efecto, se ha documentado un caso de coronavirus en Iquitos. El paciente está en observación y su evolución es favorable, Diresa ha tomado todas las muestras a los contactos en sus domicilios y en el lugar de trabajo del paciente.
Está aquí recibiendo una evaluación completa y su condición no es de riesgo en este momento, no necesita de ventilador mecánico, está siendo evaluado minuciosamente.
El ambiente que tenemos acá ha sido acondicionado debidamente. Primero llegan al área de enfermedades infecciosas, luego contamos con un área especial ubicada en el auditorio. Hoy las muestras se sacan y en pocas horas se procesan y obtenemos los resultados.
Se ha hecho el contacto domiciliario a nueve personas. Ahora mismo (ayer) se hacen los contactos en el centro de trabajo (albergue) del paciente. Hay que hacer una invocación a las personas para que se queden en sus casas y en casos sumamente necesarios llegar hasta el hospital”, expresó el médico infectólogo.
Luego del diálogo con el doctor Casapía, se pudo ver a la esposa del señor AA, quien llegaba con sus hijos llorosa a contar que él había llegado el último domingo de un barco de turistas donde trabajaba, con malestares y pedía que lo vayan a ver a su casa. Y que le saquen muestras a su menor hijo, que se sentía mal.





