- Pronunciamiento episcopal surgió tras la falsa información sobre la muerte del líder ashéninka Américo Pascual Tumisha
Los obispos de la Amazonía peruana expresaron su preocupación por la situación de los defensores indígenas y exigieron al Estado reformular el Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, al considerar que su funcionamiento resulta lento e insuficiente frente al avance de la criminalidad y las economías ilegales en territorios amazónicos.
El pronunciamiento, tuvo como punto de partida las informaciones que dieron inicialmente por muerto al líder ashéninka Américo Pascual Tumisha. Los representantes de la Iglesia manifestaron su satisfacción al conocerse que se encuentra con vida y expresaron su solidaridad con su familia, la comunidad nativa Onconashari, el pueblo ashéninka y las comunidades indígenas de Yurúa.
Para los obispos, la difusión de una falsa noticia sobre su muerte evidencia el clima de temor e incertidumbre que enfrentan numerosas comunidades debido a la presencia de organizaciones ilegales y las amenazas contra quienes defienden sus territorios. Frente a este escenario, sostuvieron que la sociedad y el Estado no pueden permanecer indiferentes ante la violencia que afecta a los pueblos amazónicos.
El documento advierte que la situación de los defensores de derechos humanos continúa siendo crítica. Citando información del Ministerio de Justicia, señala que durante 2025 se registraron 201 casos de afectaciones y amenazas. Asimismo, refiere que la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) reporta 38 líderes indígenas asesinados entre 2016 y 2026.
Ante este panorama, los representantes de la Iglesia demandaron revisar los plazos y responsabilidades establecidos dentro del mecanismo estatal de protección vigente desde 2021. También plantearon incorporar la atención de la salud mental y el acompañamiento psicológico para las personas amenazadas y sus familias como componentes de las medidas de protección.
Otro de los pedidos centrales es garantizar una mayor participación de las organizaciones indígenas y sus estructuras representativas en las decisiones relacionadas con la seguridad de sus dirigentes y comunidades. Los obispos sostienen que su conocimiento directo del territorio puede contribuir a mejorar la prevención y capacidad de respuesta frente a las amenazas.
El pronunciamiento fue respaldado por autoridades eclesiásticas de diferentes jurisdicciones amazónicas, entre ellas monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos y presidente del CAAAP y REPAM Perú; así como representantes de Puerto Maldonado, Pucallpa, Yurimaguas, Jaén, San José de Amazonas, Requena y San Ramón.
Finalmente, los obispos afirmaron que la defensa de la vida, los territorios y los derechos de los pueblos indígenas no puede convertirse en una actividad que coloque en riesgo la vida de quienes la ejercen. Convocaron al Estado y a la sociedad peruana a responder frente a la violencia e intimidación mediante la justicia, el diálogo y una protección efectiva para las comunidades y sus dirigentes.
(K. Rodriguez)




