- Declaró el alcalde de Caballo Cocha Rodolfo Díaz Soto.
- Señala que, a diferencia de los países vecinos, el Perú no tiene una política definida en torno al espinoso tema.
- Agregó que hace años el proyecto de agua y desagüe para la ciudad, duerme en el gobierno regional de Loreto.
La capital de la provincia de “Ramón Castilla”, Caballo Cocha, cuenta con un aproximado de 15 mil habitantes. Mientras que Cushillo Cocha está entre 3,500 a 4,000 pobladores. El MEF transfiere a la municipalidad 16 millones de soles al año, menos los descuentos que les hacen por el alcantarillado de Iquitos que nunca los ha beneficiado. Ni siquiera a la ciudad de Iquitos.
El diario “La Región” llegó hasta Caballo Cocha y pudo dialogar con la autoridad edil, a quien por cierto lo critican mucho debido a que el pueblo no observa alguna obra que lleve su firma.
“La provincia es bastante caótica por el tema de la falta de energía eléctrica y el tema de Internet muy lento. En el caso de Electro Oriente es una tarea de antaño. Hicimos acuerdos que ellos no están cumpliendo. Han alquilado 2 motores y tampoco permite una fluidez en el servicio” empieza diciendo el burgomaestre israelita.
Alcalde ¿y por qué no está actualizado su portal de transparencia?
-Porque el sistema informático no nos ayuda, no permite entrar para actualizar. La falta de energía, lo que abastece la empresa no es suficiente. Hubo retraso en el cierre contable, pero ayer hemos cumplido.
Acá solo se llega por avioneta o vía fluvial como el Ferry que por ahora brinda un buen servicio ¿hasta cuándo van a arreglar el aeródromo que es un peligro latente para los pasajeros?
-Sí, el aeródromo está en pésimas condiciones. En el año 2019 se emitió un Decreto del MTC donde manifestaba que mejorarían los aeródromos existentes y luego pasaría a los gobiernos locales para administrarlos, pero no se hace nada hasta ahora.
¿Cuáles son los problemas que más le preocupan?
-Los más candentes son la falta de luz, la poca conectividad y el narcotráfico. El narcotráfico está cerca y se desarrolla en casi todas las comunidades de la zona de frontera. En el caso de la política peruana no tiene determinada una política al respecto como lo hace el resto de países vecinos. Acá la zona de frontera está relegada a un segundo plano por el Estado.
El estado solo ve la parte urbana, las ciudades grandes, el centralismo nacional y regional nos afecta. Eso no permite mayor inversión.
Pero acá hay bases de Dirandro, de la policía, bases militares ¿ellos no controlan las zonas de narcotráfico?
-El problema es que la misma población no permite que ingresen. Ellos (de Cushillo Cocha) se cierran y lo más visible es que prefieren que los colombianos vivan en su lugar porque son sus patrones de ellos; antes que los colonos (les dicen a los que llegan de otros departamentos) entremos para habitar su territorio. Igual es en el tema de seguridad.
Los israelitas y otros solo pueden ir de visita, nada más. La mayoría que vive entre el pueblo originario Ticuna son colombianos. Los colombianos, brasileños, ellos sí tienen acceso a vivienda, chacras y se pueden quedar a vivir ahí con todas sus comodidades.
¿Hay falta de fuentes de trabajo?
-La mayoría se dedica a la siembra de hoja de coca. Lo ven como una fuente de trabajo, es la misma cultura, no tienen una visión clara. La mayoría no tiene un proyecto de vida. Ellos tienen la producción ilegal y bien podrían estudiar, pero no lo hacen, parece que no les interesa.
Lo que he observado desde hace 22 años que estoy por acá, es que se dedican al día a día, no se enfocan en el mañana. Si ganan unos 2 mil soles o más, los gastan en ese mes, no invierten. Son pocos los que sobresalen.
¿En Caballo Cocha también se mueve el narcotráfico?
-Oficialmente no se le ve, pero ilegalmente debe existir ya que la provincia de Caballo Cocha está siendo catalogada como zona roja. Más en San Pablo, Pebas, arriba de Ampiyacu. La policía, el ejército, la dirandro, tienen un mapeo de todo eso.
¿Pero no se ven acciones o sí?
-No existe un interés nacional porque ellos dependen de las decisiones del ministerio del interior. Es un problema difícil de nuestra provincia que se suma al resto. Luego están los robos que se vienen incrementando porque en Brasil –dicen- “están quebrando” a los que delinquen y por ello se están pasando acá. ¿Pero quién controla acá? La policía no lo hace, dicen que no hay sustento para detenerlos. Su propio jefe no monitorea el trabajo de sus policías. No se le ve.
De otro lado. ¿El MEF les sigue descontando por la obra del alcantarillado de Iquitos?
-Sí es una deuda y descuentos injustos. Ahora la han refinanciado o fraccionado hasta no sé qué año. Descuentos por una obra que a nosotros no nos ha beneficiado.
En cuanto al tema del agua y desagüe, Caballo Cocha, desde el primer gobierno del Frepap dejó un proyecto de agua y desagüe y ese proyecto hasta ahora no se ejecuta y está en manos del gobierno regional de Loreto. Acá las familias cuentan con su propio pozo artesiano, a las que no pueden nosotros les apoyamos.
Finalmente ¿qué le pediría al nuevo gobierno central?
-Que consolide la economía, extienda una política de frontera y la ejecute. Santa Rosa ya se ha hecho distrito, pero aún falta que firmen su resolución de aprobación. El presupuesto de 16 millones que nos dan, lo compartimos con 7 centros poblados. (4 mil soles al mes, al año le demandan medio millón de soles) remarcó la autoridad.










