- Padres de familia de la IEI Nº 338 Delia Perea Torres denuncian que, pese al desplome del cielorraso de un aula ocurrido en mayo, las autoridades aún no atienden sus pedidos


Niños estudian en condiciones precarias tras colapso de cielorraso en jardín de Quistococha y padres exigen remodelación urgente
Padres de familia de la IEI N.º 338 Delia Perea Torres denuncian que, pese al desplome del cielorraso de un aula ocurrido en mayo, las autoridades aún no atienden sus pedidos.
Padres de familia de la Institución Educativa Inicial N.º 338 Delia Perea Torres, ubicada en el centro poblado de Quistococha, distrito de San Juan Bautista, denunciaron las precarias condiciones en las que sus hijos reciben clases debido al deterioro de la infraestructura educativa. En mayo de este año, el cielorraso de una de las aulas se desplomó, evidenciando el peligro al que están expuestos los niños y docentes. Según relataron, el incidente ocurrió cuando los estudiantes habían salido a desayunar en una maloca del plantel, lo que evitó una posible tragedia. Sin embargo, una maestra permanecía en el aula afectada y tuvo que salir entre los escombros.
Los familiares señalaron que, tras el desplome, solicitaron a las autoridades educativas una evaluación técnica de los ambientes y la ejecución de las reparaciones necesarias. No obstante, aseguran que, pese a los meses transcurridos, sus pedidos no han recibido una respuesta efectiva. La situación ha generado preocupación en la comunidad educativa, pues consideran que el deterioro de la infraestructura representa un riesgo para la integridad de los menores y el personal docente.
Ante la falta de soluciones, los estudiantes fueron trasladados a ambientes más pequeños que, según los padres, no reúnen las condiciones adecuadas para desarrollar las actividades pedagógicas. La limitada capacidad de estos espacios dificulta la distribución de los niños y el desarrollo de las clases de educación inicial, etapa en la que se requieren ambientes seguros, cómodos y apropiados para el aprendizaje.
A esta situación se suma el intenso calor que soportan los menores durante la jornada escolar debido a la escasa ventilación de las aulas provisionales. Los padres denunciaron que varios niños habrían sufrido desmayos por las elevadas temperaturas, incrementando su preocupación por los efectos que estas condiciones podrían ocasionar en la salud de sus hijos. Asimismo, advirtieron que otros ambientes deteriorados también podrían representar un peligro si no se realiza una inspección integral del plantel.
Frente a este panorama, los familiares exhortaron a las autoridades del sector Educación y a las entidades responsables de la infraestructura escolar a visitar la institución, evaluar el estado de las aulas y ejecutar las reparaciones o remodelaciones necesarias. También solicitaron que, mientras se desarrollen estos trabajos, se habiliten espacios provisionales seguros y ventilados para garantizar que los estudiantes continúen sus actividades escolares sin poner en riesgo su bienestar.
Finalmente, los padres expresaron su preocupación porque el periodo de gestión de las autoridades está próximo a concluir sin que se haya atendido esta necesidad. Aclararon que no buscan interrumpir las clases ni perjudicar el aprendizaje de sus hijos, sino garantizar que estudien en condiciones dignas y seguras. Por ello, esperan una respuesta urgente que permita recuperar los ambientes deteriorados y prevenir nuevos incidentes que puedan comprometer la integridad de los niños y docentes. (K. Rodriguez)





