- Por parte de los jóvenes de la Iglesia Evangélica Antioquía
La mirada de un niño refleja la alegría que lleva en su ser cuando recibe el presente más sencillo pero que para él es lo más grande que pueda existir en ese momento. Cuando se entrega de corazón lo que importa es que el prójimo lo reciba y se sienta el más feliz del mundo en ese momento.
En estas fechas abundan los agasajos en todos los rincones de Iquitos y de más allá. La sociedad de Jóvenes de la Iglesia Evangélica Bautista “Antioquía” quiso alejarse de la capital de Loreto e irse a un lugar alejado donde quizá los niños y niñas no gozarán de una buena navidad en la fecha central.
Encabezados por el pastor Percy Vásquez, el fin de semana llegaron hasta la ciudad de Nauta, específicamente a un lugar llamado Unión y que tiene una iglesia con el mismo nombre. Ahí, las madres de familia ya habían comenzado la faena de la preparación del apetitoso chocolate previo envío desde Iquitos de los insumos requeridos.
Fueron alrededor de 150 niños y niñas que llegaron para deleitarse con el show artístico, música, panetón y chocolate que estuvieron acompañados de regalitos. Las mamás y papás también departieron y como la fiesta era para todos porque ya se acerca el nacimiento de Jesús el Rey de Reyes y Señor de Señores, llegaban con sus baldes y jarras para guardar para el lonche y hasta el desayuno del día siguiente.
Definitivamente es mejor dar que recibir. Los niños y jóvenes brindaron su calor y su sonrisa, que acompañado del ‘gracias, Feliz Navidad’ redondeó la faena solidaria y pensando quizá que es muy poco lo ofrecido pero lo que queda claro es que se hizo con amor y la población del barrio Unión lo sabe y lo siente.






