- Avita Taricuarima está próxima a culminar la carrera de Biología y proyecta continuar su formación profesional sin perder su identidad ni el vínculo con su pueblo nativo


Avita Celeste Taricuarima Dreyfus (32) creció rodeada de la naturaleza en la comunidad de Santo Tomás, del distrito de San Juan Bautista, en Iquitos, donde desde niña desarrolló una profunda curiosidad por los animales, las plantas y los ecosistemas amazónicos. Observar monos, aves y peces, además de realizar constantes preguntas a sus padres y abuelos, despertó en ella el interés por explorar e investigar el entorno que la rodeaba.
Su camino hacia la educación superior estuvo marcado por las dificultades económicas de su familia. Al terminar el colegio no pudo ingresar inmediatamente a la universidad, debido a que sus hermanos mayores también se encontraban estudiando. Ante esta situación, decidió buscar otras oportunidades y obtuvo una beca para estudiar Turismo, carrera que le permitió posteriormente trabajar y aprender inglés.
Con los ingresos obtenidos durante sus primeros años de trabajo, comenzó a ahorrar para cumplir su objetivo de estudiar Biología. Su primer intento de ingreso a la universidad no tuvo éxito, pero decidió continuar preparándose y volvió a postular hasta conseguir una vacante. Actualmente, a sus 32 años, se encuentra próxima a culminar su formación profesional como bióloga.
Taricuarima destacó que su trayectoria académica le ha permitido acceder a nuevos espacios vinculados con la ciencia y la exploración. Durante este 2026, señaló que pasó a formar parte de una organización internacional que reúne a científicos y exploradores, además de obtener un reconocimiento por su trabajo orientado a conectar la conservación de la naturaleza con los conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas.
La futura bióloga resaltó que uno de sus principales objetivos es demostrar que los jóvenes indígenas pueden alcanzar importantes espacios académicos y profesionales sin renunciar a sus raíces. Por ello, mantiene el uso de su lengua kukama, además de hablar castellano y haber aprendido inglés como una herramienta para ampliar sus oportunidades de formación.
Actualmente, lidera en Santo Tomás un proyecto orientado a preservar los conocimientos sobre las plantas medicinales utilizadas tradicionalmente por las familias kukama. La iniciativa busca recoger los saberes transmitidos por los adultos mayores y sabios de la comunidad, con el propósito de evitar que este conocimiento ancestral desaparezca con el paso de las generaciones.
Entre sus planes se encuentra continuar estudios de maestría y doctorado, incluso fuera del Perú, para adquirir nuevos conocimientos y herramientas científicas. Sin embargo, aseguró que su propósito es regresar a Loreto y aplicar lo aprendido en beneficio de su comunidad, fortaleciendo la investigación y poniendo en valor los conocimientos tradicionales de los pueblos amazónicos.
Finalmente, Taricuarima reconoció que los jóvenes de las comunidades indígenas todavía enfrentan importantes barreras económicas y educativas para acceder a una carrera profesional. Frente a esta realidad, consideró que su experiencia puede servir como ejemplo para quienes buscan alcanzar sus metas, demostrando que la formación académica y científica puede avanzar de la mano con la defensa de la identidad, la cultura y los conocimientos ancestrales de la Amazonía. (K. Rodriguez)





