– Por pagos excesivos y precios sobrevalorados
– Desde hace tiempo solicitan cambio del presidente de la Beneficencia Pública, pero Jorge Chávez Sotelo, continúa inamovible.
– Hay que tomar en cuenta que se trata de una Beneficencia que tiene que atender a poblaciones vulnerables.
– Dinero debe ser gastado de manera transparente a beneficio de los que menos tienen. 
Por: Luz Marina Herrera.
El actual presidente Ollanta Moisés Humala Tasso, al iniciar su gobierno prometió que haría la gran transformación, así como impulsar una lucha sin tregua contra la corrupción. “Nuestro desafío es realizar la gran transformación del país. Lo que significa comenzar por restablecer los principios de la ética pública, combatiendo la corrupción y el despilfarro del dinero público”, puntualizó en ese entonces.
Por eso creemos necesario recordar sus palabras para que el Ministerio de la Mujer e Inclusión Social, que tiene que ver con la Beneficencia Pública de Iquitos, tome acciones a fin que se haga una reingeniería al interior de la entidad mencionada, la que a mediados del presente año fue remecida justamente por escándalos de sobrevaloración en precios de alimentos destinados a nutrir a los ancianos y niños de la ciudad.
Justamente en esa crisis ingresaba como gerente general de la Beneficencia Eduardo Mozzo Ruíz, quien pudo estabilizar la “barca” para que no se hunda. De inmediato tomó acciones correctivas respecto a los proveedores que sobrevaluaban los precios, logrando que posteriormente se adquieran productos alimenticios a precios conscientes y reales. Sin embargo, eso y otras observaciones hechas no han sido del agrado del presidente de la Beneficencia Pública, Jorge Chávez Sotelo, quien le agradeció despidiéndolo del cargo gerencial. En lo que va del año ya se han cambiado unos seis gerentes en la Beneficencia Pública.
Eduardo Mozzo, hace poco envió oficio a Chávez Sotelo, solicitándole le explique sobre la irregularidad encontrada en una valorización que se gestionaba para la empresa que construyó 300 nichos en el cementerio de Iquitos. Hasta ahí llegó su suerte. Recibió como respuesta un documento donde lo cesaban en sus funciones, sin ningún sustento de por medio. Tan solo por tratar de cuidar el buen gasto de la institución y no dejar pasar otros aspectos que han venido perjudicando notablemente el presupuesto de la Beneficencia. Lo que incluso viene investigando una de las fiscalías penales del Ministerio Público.
Se llegó al extremo de pagar por una botella de aceite 21 soles costando en el mercado 5. 50 soles. Por un millar de ladrillos puesto en obra: 1,100 soles lo que en el mercado cuesta 650 nuevos soles. Un tarro de leche a 2.50 soles y el proveedor facturaba 3.50 soles.
Semanalmente se les pagaba entre 4,000 a 4,500 soles con precios sobrevaluados. Se llegó a estabilizar los precios y a rebajarlos en la gestión de Eduardo Mozzo, pagándose mensualmente 1,800 soles a precios reales. Lo que al parecer no le ha gustado a Chávez Sotelo.
¿La gota que rebasó el vaso?
Sería la presión hecha a la asesora legal para que saque resolución de liquidación de obra por la construcción de 300 nichos, a como de lugar. Sin que se cumpla con los procedimientos establecidos en la Ley de Contrataciones del Estado. ¿El interés? Devolver fondos de garantía aumentados con el presunto pretexto que el responsable había colaborado en campaña política. El pabellón con 300 nichos fue construido por la empresa GRAFU Inversiones EIRL.
Se dijo que mediante informe, la empresa contaba con un saldo a favor de 32, 723 soles por concepto de retención de fondo de garantía (10%) del monto contratado. Pero apareció un agregado de 2,119 nuevos soles, señalado como “reajuste” de valorización re-calculada, que nadie sustentó por lo que se pidió explicación a Jorge Chávez Sotelo. Tampoco lo hizo y más bien despidió al gerente general, ubicando ahora a Juan Correa Gutiérrez.
NO DENUNCIA “NEPOTISMO”.
La encarda de abastecimiento de la Beneficencia es Estefita Ríos Barrera, quien le compra bienes presuntamente sobrevalorados a la proveedora Hercilia Sánchez Barrera, su tía directa, hecho que el presidente conoce muy bien y lo sigue permitiendo.
Anthony Méndez, era el administrador y acaba de renunciar el 18 de noviembre de 2014. Señala que Chávez, ordena a los trabajadores para que se les pague de inmediato a los proveedores que él mismo contacta, invita y selecciona; sin mediar el trámite formal de requerimiento para la adquisición de bienes y servicios de la Beneficencia.
Además que habría estado solicitando 200 soles a los funcionarios y algunos trabajadores nombrados que sin pertenecer a su partido político, les exigía el pago y la entrega de dinero a su persona para el supuesto pago del local del partido, ahora desactivado.
DESPILFARRO DE DINERO EN LA BENEFICENCIA PÚBLICA.
Se le pagó a Isabel Torres Garrido, la extraordinaria suma de 10 mil soles por la entrega de un álbum con fotografías de varias tumbas, enmascaradas bajo el atractivo nombre de: “Puesta en valor del Patrimonio Cultural del Cementerio General de Iquitos “San Miguel Arcángel”. Lo que fue autorizado con el Memorándum 028-2014 SBPI-GG-GA y Proveído 048-2014. Le dieron un adelanto del 30% (3 mil soles) y al concluir el trabajo le cancelaron los 7 mil soles restantes, lo que sumó 10 mil soles. Se le pagó todo en el mes de mayo 2014.
SE BAJÓ PRECIO DE ALIMENTOS SOBREVALORADOS.
Lo que al parecer, en vez de ser un mérito para la anterior gerencia, era un descrédito y desmérito según opinión del presidente de la Beneficencia Pública Jorge Chávez. Habría que recordar que por el mes de junio se pagaba por 0.30 kgs de Ají Mirasol 14 soles. A setiembre del 2014 (cambiando de proveedor) ya se pagaba a 9 soles). Ajinomoto antes a 16 soles, luego a 8 soles. Ajos antes el kilo a 21 soles, ahora 12 soles. Antes 35 entrepiernas de pollo a 10 soles cada una. Ahora a 4 soles cada una.
Carne de res fileteada antes el kilo a 33 soles, ahora a 23 soles. Rollo de culantro antes a 25 soles, ahora 8 soles. Condimento Doña Gusta antes a 25 soles ahora tira a 12 soles. Y comparando más precios, estos han caído notablemente de precio luego del escándalo de la sobrevaloración en diversos alimentos que sirven para alimentar a los ancianos y niños. Pese a toda la mejora lograda, le quitó la confianza al gerente Eduardo Mozzo.
La BENEFICENCIA PÚBLICA es una institución que cumple una labor noble y benéfica hacia los más necesitados, debería estar representada por personas con vocación de servicio y no por oportunistas que entran a beneficiarse, y lo que es peor, con dinero que debe ser administrado de manera austera, cuidándose al máximo porque está dirigido a poblaciones vulnerables, muy sensibles como son las personas de la tercera edad y los niños pobres.






Que podemos esperar de estos personajes sombrios (nacionalistas) que ahora gobiernan esta institución, mi pregunta y donde estan los demás miembros del directorio o es que ellos también forman parte de este festín.
Eso no deja claro que como se lucran con la plata del pueblo, este Ineficaz presidente y sus vándalos de la Beneficencia hace rato deberían haberlo botado de esta institución, pero lamentablemente tiene la buena venia de otro ladrón ( Victor Isla).
A mi parecer este gobierno no va a terminar su mandato, sería lógico y amable de sus parte dejen el poder y asuma un nuevo gobierno de transición.