- Familiares exigen justicia.


La violencia que cobró otra víctima en la comunidad de Picuro Yacu, deja sumida en el más profundo dolor a sus familiares. Mauro Abel Acho Piña, de 53 años, fue asesinado de manera despiadada con más de 15 puñaladas en su cuerpo. El crimen ha conmocionado a su familia y vecinos, quienes exigen justicia y claman por seguridad en la zona.
Según el testimonio de su hermana, Carmela Acho Piña, Mauro se encontraba compartiendo licor con un grupo de jóvenes la noche del miércoles. En la madrugada, fue atacado brutalmente. Primero lo golpearon en el rostro con un palo, destrozándole la frente, la nariz y dejándolo sin dientes. Luego, sin piedad, lo apuñalaron en el tórax y la espalda hasta dejarlo sin vida sobre su propia cama. Una de las puñaladas alcanzó su pulmón, provocándole una hemorragia interna fatal.
El terrible hallazgo ocurrió la mañana del jueves, cuando un niño que acudió a comprar en la bodega que Mauro administraba se percató de que no respondía. Alarmado, avisó a sus padres y pronto los vecinos acudieron al lugar, descubriendo la escena desgarradora.
Los pobladores de Picuro Yacu lamentan que la violencia en la zona esté en aumento y que este no sea un caso aislado. «Queremos justicia, no podemos seguir viviendo con miedo», expresaron con indignación.
Los restos de Mauro Acho Piña fueron velados en Iquitos y trasladados a Picuro Yacu, donde recibió cristiana sepultura. Entre lágrimas y oraciones, su familia le dio el último adiós, esperando que su muerte no quede impune y que las autoridades actúen con firmeza para hallar a los responsables de tan atroz crimen.
EL DATO
Personal del Departamento de Investigación Criminal intervino a seis sospechosos, quienes se encuentran en esta sede policial para ser interrogados y con fines de identificación.
(C. Ampuero)





