- Expresó el Dr. Alfredo Celis Nizama, candidato al decanato del Consejo Nacional del Colegio Médico.
Él llegó a Iquitos para visitar los hospitales, así como los centros de salud de atención primaria, para hacerles llegar sus propuestas a los médicos de Loreto, a fin que voten por la Lista 4 de Dignidad Médica el próximo 29 de noviembre de 2026.
“Es la primera vez que me candidateo para el decanato del Consejo Nacional del Colegio Médico, antes fui vocal de ética y vicedecano. Me animé a postular porque el Colegio Médico tiene una gran responsabilidad y un gran rol en mejorar nuestro sistema de salud.
Para brindar una mayor seguridad a los pacientes, necesitamos brindarles una mayor seguridad a los médicos, mejores condiciones de trabajo, mejores equipos de protección, insumos, imágenes, exámenes de laboratorio para que puedan cumplir su función. Sólo así podremos brindar una mejor seguridad a los pacientes.
¿Y por qué queremos llegar al decanato? Porque en estos 10 años que vengo trabajando en la defensa de la profesión médica. He entendido qué para cambiar la realidad, se necesitan 3 requisitos. Conocimiento de la problemática que queremos cambiar, convicción, estar convencidos de cambiar las cosas que están inadecuadas.
Y, en tercer lugar, para esto necesitamos un tercer requisito que es el poder. El poder para poder cambiar las cosas, si solo tenemos conocimiento y convicción y no tenemos poder, es poco lo que podemos hacer.
Y si solo tenemos poder y no tenemos ni conocimiento, ni convicción, ese poder no nos sirve de nada. A través de todo este tiempo creo que contamos con los tres requisitos, me falta el poder por eso estoy pidiendo eso a mis colegas a nivel nacional. Serán unos 91 profesionales que deben estar votando” expresó Celis.
Otro tema que afrontan son las presuntas negligencias por las que terminan denunciados ¿los defenderán?
-Recojo lo que usted me dice, presuntas negligencias. Negligencia es una palabra difícil de pronunciar detrás de un acto médico. El médico no está para hacer daño. El médico está para ayudar. Lo que ocurre a veces son eventos adversos en el manejo de un paciente. Y si las cosas no salen bien, se tiene que investigar qué pasó.
A veces cuando las cosas salen bien, todos se acuerdan de Dios. Pero si las cosas no salen bien, todos no se acuerdan de él y todos dicen que el médico tiene la responsabilidad. El médico por sí solo no puede resolver los problemas si no tiene delante de él un equipo que tenga recursos para atender adecuadamente a la población.
Acabo de estar en el hospital de contingencia Iquitos y realmente lo que he visto me ha sorprendido mucho. He sentido dolor ajeno, no hay derecho que haya población a la que atienden así. Y los médicos que trabajan ahí son unos mártires de la realidad de nuestro sistema de salud.
Por otro lado. Aún se recuerda con pena la época de pandemia…
-Hay el retrato de 600 médicos que están en el frontis del Colegio Médico como mudos testigos de que el covid pasó por nuestro país. Y hoy que he llegado acá han venido a mi recuerdo esas imágenes, los gritos de ayuda que pedían desde Iquitos. Nuestra gestión se llamó, la gestión del bicentenario, pero es la gestión de la pandemia a la que llamamos: “Manos al rescate”.
Llevamos a Lima a varios colegas en ambulancias aéreas, a algunos se les salvó la vida, luego se integraron a su trabajo, a sus familias. Por ejemplo, Roberto Vela Coblentz, estuvo en UCI, intubado, se ha rehabilitado y acá lo encontré y ha sido una inmensa alegría. Valió la pena y así decir que somos bendecidos de haber sobrevivido al covid.
(Luz Marina Herrera Lama).





