- Expresó el presidente de la CSJL Carlos Del Piélago, en el marco del Día del Juez y la Jueza.
- Agregando: “Porque somos soldados de la Constitución y debemos cumplir firmemente nuestro deber”.


“No importa cuán intensa sea la presión de los grupos de poder, debemos tener presente que en el fondo esa gente le tiene miedo a un sistema de justicia independiente, firme y recto” remarcó.
Un discurso que ayer fue aplaudido por muchos de los asistentes a la ceremonia especial y tomado con “pinzas” por otros invitados. En la presente nota se plasman algunas expresiones relevantes del mensaje dado por el presidente de la Corte Superior de Justicia de Loreto.
“Esta es una oportunidad para reiterar nuestro compromiso de servicio a la comunidad, garantizando que la justicia es una realidad tangible en la vida diaria de todos. Pero para que ello sea una realidad, se requiere del pleno respeto de la independencia del poder judicial porque es un componente esencial del Derecho al debido proceso, a un juez imparcial, así como del estado constitucional y social de derechos.
La independencia del poder judicial debe ser considerada por todos los ciudadanos como garantía de verdad, libertad, respeto de los derechos humanos y justicia imparcial, libre de influencias externas. Es decir, que se resuelvan los procesos judiciales de conformidad con los hechos y el ordenamiento jurídico vigente.
El poder judicial, y lo debo señalar con firmeza, no es un poder de segundo orden subalterno de los otros poderes del Estado. Con convicción debo mencionar que el poder judicial es garantía de la democracia. Justamente el presidente del JNE es un juez de corte ¿por qué? Porque se confía que en el poder judicial se va a actuar con ecuanimidad, imparcialidad e independencia.
Los jueces dan vida al Derecho, porque si creemos que el derecho es simplemente un libro en el cual están escritas las normas, nos equivocamos. El juez es el órgano vivo de la justicia, de la interpretación, del derecho para resolver las controversias que día a día surgen en una población cada vez más grande, en una sociedad donde cada vez hay más conflictos y que requiere la serena intervención del poder judicial a través de sus magistrados.
Nuestra tarea es afianzar la paz, la democracia para asegurar el desarrollo de la nación. Tarea que compartimos con las instituciones militares y policiales porque aun sin llevar uniforme, todos estamos abocados al mismo objetivo” habló el presidente.
Luego se pronunció sobre la tarea de los jueces de paz. “Ellos dan solución a los conflictos en sus comunidades, gozando de respeto, pero no son remunerados. Desde acá reitero que ya es hora que el Estado cumpla con remunerarlos. Hasta la fecha no lo hace. Nadie está obligado a trabajar sin que sea debidamente remunerado, los jueces de paz lo hacen, resuelven los conflictos y son elegidos en su localidad por ser personas justas.
Eso no significa que no se resalte el esfuerzo de los jueces de paz letrados, especialistas y jueces superiores que conforman la Corte Superior y que día a día, me consta, dan lo mejor de sí trabajando más horas de lo que la gente piensa. Entre 10 y 12 horas al día para poder resolver los casos que se nos presentan. Pese a la enorme presión que tenemos, no contamos con los magistrados necesarios para atender todas las necesidades que nos demanda” puntualizó.
SOBRE LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN.
“Debemos seguir impartiendo justicia con probidad, independencia e imparcialidad. De nosotros depende la visibilidad y prestigio de la corte y del poder judicial. Y una de las tareas que debemos afrontar con serenidad y celeridad es el juzgamiento de los casos de corrupción, mal que corroe nuestra sociedad y que impide el ansiado desarrollo de la región, como del país.
La sociedad está pendiente de nuestro accionar y no podemos defraudar, de ahí mi saludo a los jueces y juezas penales que trabajan denodadamente en esta tarea” dijo. También se refirió a los casos de violencia contra la mujer y los miembros del grupo familiar, así como los juicios por pensiones de alimentos para los menores.
“Otro tema importante son los casos referentes a la protección del medio ambiente. Todos los días podemos comprobar que se viene degradando el mismo por el accionar inescrupuloso de depredadores que contaminan los ríos y manantiales. Y acá está el narcotráfico que también pone sus laboratorios y echa el ácido a los manantiales.
La falta de cuidado en la actividad petrolera, con constantes derrames perjudica a los pueblos originarios que viven de lo que el río y el bosque dan. Estos depredadores deforestan, destruyen progresivamente la floresta que es patrimonio de los peruanos y patrimonio de la humanidad. El pulmón del mundo es nuestra selva que compartimos parcialmente con Colombia y extensamente con Brasil.
De ahí la noble tarea de la Marina de Guerra para poder llegar a los sitios recónditos, del Ejército y la FAP, el control de lo que viene sucediendo. Acá en la ciudad no nos damos cuenta que nos estamos quedando sin naturaleza. Lo ha dicho el Papa. La casa de Dios está siendo destruida y debemos protegerla. ¿Qué le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos? ¿Fotografías de los árboles? Creo que no «, subrayó Del Piélago Cárdenas.
“Es deber de los jueces, de todos nosotros, contribuir al engrandecimiento de la corte superior de justicia de Loreto. Todo lo dicho pone en evidencia que los jueces tenemos la enorme responsabilidad de que con nuestras decisiones coadyuven al crecimiento del país, así como al fortalecimiento de la vida democrática de la Nación.
Lo que a su vez conlleva a que seamos celosos guardianes de la rectitud de nuestra labor, rechazando las diversas formas de presión de los grupos de poder que muchas veces pretenden instrumentalizar al sistema de justicia para evadir la misma y que los casos se resuelvan de acuerdo con sus particulares intereses, obviamente, en perjuicio de la sociedad.
Los jueces no nos podemos atemorizar al ejercer nuestra función, somos soldados de la Ley, soldados de la Constitución y debemos cumplir firmemente nuestro deber. No importa cuán intensa sea la presión de los grupos de poder, debemos tener presente que en el fondo esa gente le tiene miedo a un sistema de justicia independiente, firme y recto.
Nuestras correctas decisiones son un factor decisivo en la consolidación de una Nación justa y solidaria, así como en la erradicación de la corrupción. Tenemos el sagrado deber de hacer respetar los derechos de las personas, lo que significa que al impartir justicia debemos actuar con firmeza, serenidad, transparencia y celeridad, teniendo siempre en consideración el debido proceso,
Nuestra legitimidad ante la sociedad depende de nuestra labor, firmes y con celeridad en nuestras decisiones contribuirán a alcanzar una sociedad más justa que a su vez permita el desarrollo de Loreto y del Perú. Así como la consolidación de la democracia.
Invoco a todos ustedes jueces y juezas de la corte superior de justicia de Loreto, a dar su mejor esfuerzo para cumplir la sagrada misión de ser garantes del pleno respeto de los derechos humanos de las personas, del estado constitucional del derecho y de la democracia” habló entre otros temas el magistrado.
Al finalizar hizo mención que este 12 de agosto será la maratón judicial en todas las cortes del Perú, a fin de reducir la carga procesal, solicitando a todos los magistrados y trabajadores que participen de la jornada especial en beneficio de la sociedad.






