- Expresó el Comandante General de la Quinta División del Ejército, David Ojeda Parra.

Él y otros altos oficiales del Ejército, estuvieron ayer en la ceremonia por aniversario de la Legión Peruana de la Guardia en el cuartel “Alfredo Vargas Guerra”. Legión que viene a ser el antecedente histórico más remoto del Ejército del Perú, no solo como primer cuerpo corporativo castrense creado en la era republicana, sino por su carácter de fuerza militar operativa y móvil que respondía a una sola visión y un solo estratega: El general José de San Martin y su aspiración de consolidar militar y políticamente su compaña libertadora.
Al concluir la ceremonia se le pudo entrevistar sobre el acatamiento de la inmovilización social los días domingos en Loreto.
“He visto que la población de Iquitos y Loreto ha tomado conciencia. Loreto ha sido una de las regiones más fuertemente golpeadas en pandemia, quizá por ello ahora en los días domingos se ha observado un civismo admirable, loable, lo que no he visto en otras oportunidades. Han salido algunos, pero no en la medida que se esperaba, diría que ha habido un acatamiento significativo” expresó Ojeda.
¿Y qué rescataría del apoyo brindado por el ejército en esos meses tan duros?
-Muy aparte de la seguridad, ha sido la puesta en disposición de la región de nuestro aparato logístico, médico, acudir hasta lugares como Santa Clotilde, Andoas, Trompeteros, Saramiriza. Dentro de poco iremos a Requena, estuvimos en Nauta, entre otras zonas a las que acudimos con todo nuestro potencial para enfrentar esta pandemia.
Con nuestro transporte, personal, material y todo lo necesario para ayuda de las poblaciones. Igual se hicieron evacuaciones médicas, no solo por Covid sino por otras patologías. Se hicieron planes de vuelo y actividades conexas con el gobierno regional y gobiernos locales para sacar adelante a la población.
De otro lado, se ha extendido el Estado de Emergencia en Ramón Castilla y el Putumayo, pero se dice que no hay seguridad en varias comunidades… ¿es así?
-Nosotros seguimos haciendo nuestro trabajo de inteligencia, patrullaje en combinación con las otras instituciones armadas. Contamos con una frontera de más de 1,600 km en ese sector (Putumayo), por lo que tendríamos que contar con unos 100 mil hombres para cuidar todo el territorio. Entonces ese tema de las distancias se minimiza con el empleo de las embarcaciones que se usan de manera racional y sostenida.
Sí hay operaciones y patrullajes en donde se interviene a personas cometiendo hechos ilícitos como tráfico ilegal de madera, tala ilegal, tráfico de drogas, trata de personas, minería ilegal, tráfico de animales silvestres en vías de extinción.
¿Cómo encuentra el Bicentenario al Ejército peruano?
-Es una institución que ha venido evolucionando en su organización y equipamiento. En los últimos años ha formalizado el empleo que desarrolla en apoyo a la paz social y desarrollo de la nación. Desde hace décadas se dedica a la construcción de carreteras y alfabetización.
Quizá pocos lo recuerdan, pero en el ejército se alfabetizaba al personal de tropa, a los soldados en las diferentes regiones. Igual se han hecho construcción de puentes, nacimiento y organización de pueblos en zonas inhóspitas, asentamientos rurales.






