-Increíble, en pleno Instituto Pedagógico donde enseñan a amar el ecosistema amazónico
-Tampoco cuentan con espacios donde salgan a tomar el sol.
Hay paradojas en la vida que realmente indignan y que dicen mucho de las contradicciones existentes en cuanto al desarrollo del cuidado del medio ambiente, la biodiversidad y la ecología amazónica que debe protegerse al máximo.

Visitando el Instituto Pedagógico-Loreto, para conocer en detalle el avance de las inscripciones de los maestros que buscan una plaza de contrato para el año 2012, se pudo observar detenidamente que la laguna que «conserva» a decenas de Taricayas ya no cuenta con la guama que las alimentaba.
Los animalitos están a la expectativa que las personas les arrojen algunas migajas para acercarse y devorarlas, esto por la falta de una alimentación que ha debido prever el Instituto Pedagógico, donde increíblemente forman a docentes y les enseñan a amar el ecosistema, la biodiversidad de la selva. ¿Si ahí no cuidan a las Taricayas, qué van a poder enseñar que se deben cuidar todas las especies de la selva? Mucho más la Taricaya que en una época estuvo a punto de extinguirse.
Otro aspecto que se observó, fue que las taricayas se «empujaban» por conseguir un pedacito de terreno donde salir a tomar sol, debido a que no existe un lugar amplio que se asimile a una «playa» donde ellos acostumbran asolearse. Para tenerlos sufriendo en dicha laguna, sería oportuno que dicha especie sea retornada al río.
Sobre el tema se quiso entrevistar al director Ludolfo Ojeda y Ojeda, mas contestaron que se encuentra de viaje. Alguien debe responder.






