Por: Miguel Ángel Montalván del Águila
Correo: montalvandelaguila22@gmail.com
Los Gobiernos Locales, llámense distritales o provinciales adolecen de una serie de problemas, que en muchas veces son homogéneas y consecuentemente podemos superarlos siempre y cuando haya voluntad del titular.
Los pueblos nacen como consecuencia de la voluntad de grupos humanos, unidos por fuerzas comunes en busca de mejoras económicos, sociales y culturales, por tal motivo a la altura en que nos encontramos, se supone que muchos de ellos ya conocen elementalmente una serie de hechos, que deben conducir a la mejora del bien común.
La planificación urbanística es importantísima en el desarrollo de los pueblos, puesto que contribuye al orden demográfico de la ciudad, un pueblo con las calles amplias, limpias de basura, y arborizadas con plantas de toda especie, en que el matutino cantar de las aves nos anuncien el amanecer y que inviten a los forasteros a vivir en ella, o volver a visitarnos.
Las calles urbanizadas contribuyen a un mejor ordenamiento de la ciudad, permitiendo su control y evitar que vecinos mal informados den mal uso a las vías, porque se puede apreciar con mucha pena, que las calles son utilizadas como talleres de mecánica automotriz, talleres de soldadura y otras más.
Los ruidos sonoros ocasionados por la venta ambulatoria son tan dañinos como los que ocasionan los carros recolectores de la basura, o de los aviones que despegan y que entran en todo el recorrido del pueblo, si se pudiera eliminarlos sería una obra de un pueblo civilizado.
Los pueblos futuristas deben construir grandes calles, donde los vehículos se trasladen en vías de cuatro carriles, que se desplacen de Sur a Norte, de Este a Oeste, sin obstáculos que impidan el transitar de los vehículos. Las calles de la ciudad de Iquitos, tenemos que decirlo, se han convertido en los garajes más grandes del mundo, donde se aprecia motos y motocarros en todas las calles y veredas del pueblo, no hay autoridad que lo componga.
En las ciudades los transportistas deben circular debidamente documentados, con brevete, SOAT, Revisión Técnica, documento de identidad [DNI] y así se transportarán sin dificultades de ningún tipo.
En la ciudad de Iquitos como ejemplo, el transporte vehicular es un desastre, los conductores sin licencia, sin revisión técnica, con vehículos destartalados, con luces de todo color que parecen arbolitos de navidad, lo más vergonzoso, por las noches circulan vehículos sin luz, poniendo en peligro la vida de los peatones; no hay autoridad alguna que exija el cumplimiento de la normativa. Para complementar el desorden, las calles de la ciudad de Iquitos, no cuentan con la señalización respectiva, convirtiéndolo en una amenaza para los peatones.
La arborización de las calles de las ciudades debe ser una necesidad pública, además de embellecer a los pueblos, también contribuyen a la oxigenación del aire que respiramos. Acá en el departamento de Loreto, la carretera Iquitos Nauta debe ser arborizada en todo el recorrido, con plantas como el aguaje, el pijuayo y guabas en su diversidad, que son frutos de total aceptación por la población. Las plantaciones de árboles también contribuyen a moderar el medio ambiente, con sus lluvias y evitar la sequía que causa daño al ecosistema. También debemos considerar en la foresta de nuestras calles, las plantas medicinales y afrodisiacas porque espacios son los que sobran.
Otro de los grandes problemas de las municipalidades, la falta de un plano catastral, ninguno de ellos cuenta con un plano catastral que ayude a las personas a ubicar la casa de un familiar o de un amigo, puesto que los números que llevan las casas están numerados sin criterio técnico y universal. Los vendedores de comidas por delivery, dan vueltas por las calles buscando una dirección, preguntando al vecindario; de existir un plano catastral podría ayudar a esta modalidad de comercio.
En todos los pueblos civilizados, las calles están numeradas con criterio universal, donde la calle xx, al lado derecho van los números pares, al lado izquierdo los números impares, este problema deben superarlo, puesto que no se olviden, hay muchas formas de medir calidad de la cultura de los pueblos.
La limpieza pública es otro de los problemas de los municipios, en éste rubro la población juega un papel importante, la población tiene que colaborar con la limpieza de las calles, ocurre, no arrojar la basura después que pasó el carro recolector, a éstos irresponsables se les debe aplicar las multas de acuerdo a ley, en caso de incumplimiento después de los plazos establecidos, sus bienes deberán ser embargados y luego rematados. Dice el viejo adagio: “Con sangre entra la letra”.
Es oportuno recordar a los señores Alcaldes provinciales y distritales y a todas las autoridades públicas, que la corrupción debe tipificárselo como terrorismo urbano, puesto que los contratistas tienen que recortar los jornales de sus trabajadores y construir una obra pública de escasos años de duración, para el pago de la coima solicitada, así como los jornaleros se ven disminuidos sus ingresos, con los cuales alimentan a sus hijos menores, quienes muchos de ellos mueren por la anemia que no ha sido controlada en todo el pueblo peruano.