La feria navideña

Como todos los años, nuevamente, diciembre no solo viene con buenos deseos de paz y prosperidad impresos en tarjetas decorativas, regalitos, opíparas cenas con pavo, champán y vino, sino, también con el problema de la ubicación de los vendedores ambulantes que por fiestas de fin de año se reúnen para pedir a las autoridades municipales, la cesión de un espacio donde instalar sus puestos para ofertar sus cosas.
Para el caso, la corporación edil de Maynas, conjuntamente con representaciones que tienen que ver directamente con este tipo de problemas, han llegado a la conclusión de que esta denominada feria no va más en el jirón Próspero, sino, definitivamente, en la pista del aeropuerto Teniente Bergerie (aeropuerto viejo) donde sí existe garantía en seguridad, limpieza y orden.
Con la disposición están totalmente de acuerdo la Fiscalía de Prevención del Delito, Electro Oriente, Sedaloreto, Policía Nacional, Municipalidad de Belén, Bomberos, y Defensa Civil.
Por otra parte, se ha intentado realizar coordinaciones con algunos dirigentes de los vendedores, intento frustrado porque los señores no quieren saber de ningún otro lugar que no sea Próspero, desconociendo las disposiciones municipales, las consideraciones y seguridades que se deben adoptar para este tipo de eventos. Aquí se ve un comportamiento errado y de confrontación de los ambulantes, lo que a nadie se le debe permitir, más aun teniendo en cuenta que miles de personas ponen en riesgo su integridad al ir a un lugar tugurizado, inseguro y peligroso como son las ventas en la pista del jirón Próspero.
La municipalidad y demás organismos públicos involucrados en la realización de la feria navideña han dicho su palabra definitiva. Los ambulantes también. Ellos no irán a otra parte si no es la calle principal de Iquitos. Un total enfrentamiento que esperamos no llegue a mayores por capricho o por inconfesables consignas políticas.