- Presidente de Corte participa en Juramentación de Subprefecta.
El recientemente creado distrito de Santa Rosa, bajo la ley N° 32403 promulgada el 3 de junio de 2025, y ubicado a pocos metros de la triple frontera entre Brasil, Colombia y Perú, perteneciente a la provincia de Mariscal Ramón Castilla, cuenta con una nueva autoridad: la ciudadana Otilia Curitima Ismiño, prestó juramento como la nueva Subprefecta del distrito en el salón Grau de la Prefectura, donde la Dra. Sandra del Rocío Chumpitaz Santillán dirigió a breve pero significativa ceremonia.
El presidente de Corte, Reynaldo Elías Cajamarca Porras, participó en los actos imponiendo la medalla a la flamante Subprefecta distrital, resaltando la fuerte labor que le tocará desempeñar en la mencionada zona fronteriza. “Ejercer como Subprefecta en Santa Rosa, Loreto, significa asumir la tarea de ser la cara del Estado en un punto neurálgico de la triple frontera con Brasil y Colombia, velando por la paz social, la cooperación entre instituciones y la defensa de las prerrogativas de los ciudadanos.
Su quehacer comprende dar respuesta a los requerimientos de la gente, actuar como mediadora en disputas, vigilar el acatamiento de las leyes y fomentar el progreso social, todo ello dentro de un marco geopolítico intrincado que exige capacidad de mando, entrega al servicio público y un sólido pacto con la paz y la seguridad de la colectividad, afirmó.
En la emotiva ceremonia estuvieron presentes representantes de la Marina de Guerra del Perú, de la Policía Nacional del Perú, así como los subprefectos provinciales y distritales, público en general.
Asegurar que el gobierno esté presente en áreas limítrofes, tal como el distrito loretano de Santa Rosa, es vital para consolidar la autoridad del país y certificar que los ciudadanos gocen de todos sus derechos y cumplan sus obligaciones. En estas regiones, donde se entremezclan culturas, economías y actividades que cruzan fronteras, el accionar gubernamental mantiene el control del orden público, impide crímenes y facilita el acceso a servicios esenciales.
De igual forma, refuerza el sentimiento de identidad e integración con la nación, demostrando inequívocamente que ninguna población, sin importar lo alejada que se encuentre, queda desprotegida o desatendida por la Nación.





