- Investigación desarrolla plantones de alta calidad y conserva material genético de esta especie amazónica amenazada, con ejemplares procedentes de Loreto y Ucayali
El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) impulsa una estrategia científica orientada a recuperar el palo rosa (Aniba rosaeodora Ducke), una especie forestal amazónica amenazada tras décadas de sobreexplotación. La iniciativa utiliza herramientas biotecnológicas y sistemas agroforestales para contribuir a su conservación y promover un aprovechamiento sostenible.
La investigación, desarrollada en Ucayali y liderada por la ingeniera Lyanna Sáenz Ramírez, estableció un jardín clonal conformado por cerca de 30 árboles procedentes de diferentes puntos de la Amazonía peruana, entre ellos Jenaro Herrera y la cuenca del río Napo, en Loreto, además de la comunidad nativa Caco Macaya, ubicada en el distrito de Iparía, región Ucayali.
Este jardín funciona como un banco vivo de germoplasma que permite conservar material genético de alta calidad para futuras investigaciones y programas destinados a recuperar la especie. Paralelamente, los especialistas evalúan técnicas de fertilización, manejo y propagación que permitan incrementar la disponibilidad de plantones.
Uno de los principales desafíos para la conservación del palo rosa es su reducida presencia en los bosques amazónicos. Según los investigadores, actualmente se encuentran entre 1,5 y 2 individuos por hectárea, situación que, sumada a la limitada disponibilidad de semillas, dificulta considerablemente su reproducción mediante métodos tradicionales.
Ante esta problemática, los laboratorios del IIAP trabajan con técnicas de cultivo de células en suspensión y embriogénesis somática utilizando material obtenido de hojas y esquejes del jardín clonal. El objetivo es desarrollar protocolos que permitan acelerar la producción de plantones seleccionados y contar con nuevo material vegetal en menor tiempo.
La investigación también contempla un sistema agroforestal de 0,3 hectáreas donde se desarrollan 182 plantas de palo rosa junto con especies como guaba, pacae, copoazú y ají charapita. Estas asociaciones proporcionan la sombra necesaria durante las primeras etapas de crecimiento del árbol y permiten evaluar alternativas para incorporar su cultivo en sistemas productivos amazónicos.
Además de contribuir a recuperar una especie amenazada, la tecnología abre oportunidades económicas para productores y comunidades de la Amazonía. Las semillas del palo rosa pueden alcanzar un valor de hasta 1.300 soles por kilogramo, mientras que sus hojas permiten obtener aceites esenciales ricos en linalool, utilizados principalmente por las industrias de perfumería y cosmética, sin necesidad de derribar los árboles.
La especialista Lyanna Sáenz invitó a productores, agricultores y comunidades amazónicas a conocer las tecnologías desarrolladas y participar en las capacitaciones promovidas por el IIAP. La experiencia busca demostrar que la ciencia puede contribuir simultáneamente a recuperar especies amenazadas, conservar la biodiversidad de Loreto y la Amazonía peruana y generar alternativas económicas mediante el aprovechamiento sostenible de sus recursos.
(K. Rodriguez)





