- Párroco de la iglesia matriz de Iquitos exhorta a la ciudadanía a reflexionar y vivir con coherencia el mensaje cristiano en medio del contexto electoral

En el contexto de la Cuaresma y la proximidad de la Semana Santa, el párroco de la iglesia matriz de Iquitos, Miguel Fuertes, hizo un llamado a la ciudadanía a no dejarse absorber únicamente por la coyuntura política y electoral, y a retomar el sentido profundo de estos tiempos litúrgicos dentro de la fe cristiana.
Durante entrevista, el sacerdote recordó que la Iglesia, a lo largo de más de dos mil años de historia, ha establecido momentos especiales en el calendario con el objetivo de invitar a las personas a salir de la rutina diaria y reflexionar sobre su vida, sus decisiones y su relación con los demás.
Explicó que la Cuaresma, que comprende los 40 días previos a la Semana Santa, es un periodo de preparación espiritual que permite discernir aquello que conduce a la vida y aquello que conduce a la muerte, no solo en un sentido físico, sino también en el plano moral, social y humano.
En ese sentido, cuestionó las contradicciones presentes en la sociedad actual, donde muchas personas se identifican como creyentes, pero mantienen conductas que generan violencia, indiferencia o daño hacia otros, lo que según indicó se opone al mensaje central de Jesucristo.
El padre Fuertes enfatizó que cada acción que provoca sufrimiento en otra persona representa una negación del Evangelio, por lo que la fe no debe limitarse a lo simbólico o ritual, sino expresarse en actitudes concretas de respeto, solidaridad y compromiso con el prójimo.
Asimismo, señaló que en medio de un contexto nacional e internacional marcado por conflictos, inestabilidad y desconfianza, estos tiempos religiosos deben ser una oportunidad para fortalecer la esperanza y reafirmar que el bien debe prevalecer sobre el mal.
El párroco subrayó que el momento más importante de la Semana Santa no es la muerte de Cristo, sino su resurrección, ya que simboliza la victoria de la vida, la verdad y la esperanza, mensaje que —indicó— debe ser interiorizado por todos los creyentes.
Finalmente, exhortó a la población a vivir estos días con mayor conciencia, promoviendo cambios reales en su vida cotidiana y contribuyendo a la construcción de entornos más humanos, donde prevalezcan la reconciliación, el respeto mutuo y la vida en comunidad.
(K. Rodriguez)





