- Administrador Diocesano del Vicariato Apostólico de Iquitos, Padre Miguel Fuertes, informó:
- Entre otros Puerto AlmenDdra 15, Quistococha 15, Zúngaro Cocha 05, Ninarumi 10 y Los Delfines 10.
- Estarán en las estadísticas? es fácil que no, porque viven fuera de la ciudad

En las dos últimas semanas a lo largo de caseríos ubicados en la carretera Iquitos – Nauta, han ocurrido 80 muertes. El número de fallecidos por caseríos: En Quistococha 15, en asentamiento humano Mototaxistas 02, Zúngaro Cocha 05, Puerto Almendra 15, Ninarumi 10, Los Delfines 10, Cruz el Sur 02, El Valle Encantado 02, Calixto 02, Progreso 02, Nuevo Progreso 02, Tierra Prometida 01, Peña Negra 10 y 3 de Febero 02, entre otros.
“Son 80 fallecidos. Estarán en las estadísticas? es fácil que no, porque viven fuera de la ciudad. Igual que lo que ocurre en el río, no suele estar en los números, no suele estar en las estadísticas. Tengamos cuidado, no digamos que ya pasó en Iquitos la pandemia, no ha pasado, está muriendo mucha gente que no aparecen en las estadísticas”.
Es lo que señaló anoche en Misa el administrador diocesano del Vicariato Apostólico de Iquitos, Padre Miguel Fuertes. “Hace un mes estaban muriendo decenas de personas en Iquitos por falta de oxígeno, pero no era Lima, el centralismo de Lima nos afecta, pero ojo el centralismo de Iquitos afecta a las afueras de Iquitos, a la carretera y al río”.
Comentó que se repite el esquema nacional que rechazamos. “La carretera no está tan lejos que los números de muertes no aparecen en las estadísticas y en los distritos repiten el centralismo hacia los pueblos y los caseríos”.
Agregó el reverendo Miguel Fuertes que “Mientras no pesemos en la ciudadanía como único pueblo, como único cuerpo, mientras no pensemos en toda la nación como una única fraternidad seguiremos siendo centralistas sufriéndolo y siéndolo, depende hacia dónde miremos”.
Invocó, “Pongamos todo esto ante el Señor, a los fallecidos, a las situaciones que vivimos, a las situaciones que provocamos, tomemos conciencia y por intervención de San Bonifacio cuya memoria recordamos Obispo y mártir le pedimos a Dios que nos perdone, porque en realidad tenemos mucho qué pedir perdón”. (Diana López M.)





