- Algunas de ellas son atendidas en sus propias parcelas, mientras trabajan.

Ante el ausentismo de pacientes embarazadas en las postas fronterizas por temor a contraer el coronavirus, el programa Juntos del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), en estrecha coordinación con las autoridades del sector Salud, viene promoviendo los controles prenatales a mujeres indígenas en sus respectivas comunidades.
Desde que las comunidades nativas empezaron a ser golpeadas por la COVID-19, los pobladores optaron por tomar distancia de los citadinos, ya que, consideran que estos son potenciales portadores de la enfermedad. En consecuencia, el tránsito de pacientes en el área materno-infantil se redujo considerablemente.
El ausentismo de pacientes indígenas embarazadas se fue incrementando en los últimos meses por temor a los contagios. Es así que, con el apoyo de Juntos que sensibiliza a las usuarias para que reciban al personal de salud, se optó por intensificar los chequeos prenatales casa por casa, bajo un enfoque intercultural.
Según la obstetra Marveli Caillahua Villafuerte, responsable de la brigada extramural (atención domiciliaria), pese a las múltiples dificultades para ejercer su labor en términos logísticos y socioculturales a raíz de la crisis sanitaria, en ningún momento se dejó de acompañar a este grupo de féminas vulnerables, ya que los controles de embarazo permiten el desarrollo satisfactorio del feto, reducen la mortalidad materna y garantizan un parto seguro.
Explicó que, en el caso de las gestantes con VIH, se han reforzado las acciones de seguimiento de esta enfermedad, principalmente durante el primer trimestre del embarazo, al ser consideradas potenciales personas de riesgo y con mayor razón, en un contexto de pandemia. Esto incluye la dotación de medicamentos antirretrovirales para contener la carga viral, así como la promoción del parto por cesárea para reducir las probabilidades de transmisión del virus al bebé. (R. Graicht)






