- Aseguró que lo que produce la demora es la falta del equipamiento médico, que representa el 30% del total de la obra.

Ante las constantes protestas por parte del cuerpo médico y todos los trabajadores del Hospital Apoyo Iquitos por la demora en la entrega del nuevo nosocomio de la ciudad, el gerente general del Gobierno Regional de Loreto, Manuel Noriega, hizo de conocimiento público cuál es la situación real de la obra y qué inconvenientes presenta la construcción.
El economista Noriega señaló que la infraestructura del nuevo Hospital Iquitos presenta un avance de entre 95 a 98% y que solo se requieren algunos acabados y la construcción de un pozo artesiano para suministrar de agua potable a todo el nosocomio.
Sobre lo último, precisó que si bien el expediente técnico contemplaba una conexión hacia la red pública de agua potable, los especialistas de la empresa constructora indicaron que esto no sería suficiente para abastecer a toda la infraestructura, por lo que se necesitará un pozo artesiano con cisternas y un tanque elevado.
Manuel Noriega manifestó que este pozo ya está en construcción, pero que el componente principal que dilata el tiempo de entrega de la obra corresponde a la falta de equipamiento médico, es decir, a los aparatos y máquinas que deberán potenciar la atención del hospital.
Explicó que el cuerpo médico del Hospital Apoyo Iquitos había solicitado que dada la extensa prolongación de la fecha de entrega del nosocomio, era necesaria una actualización de los equipos que serán puestos en funcionamiento para atender a los pacientes. Hecho que según Noriega, sirvió a la empresa para dilatar cada vez más el tiempo de la obra.
“El cuerpo médico había pedido hace 6 meses atrás que se haga una actualización del equipamiento, pero según información de la empresa se requería más tiempo por las importaciones, los proveedores internacionales, etc. Así que como veían mecanismos de dilatación, el cuerpo médico ha desistido de la actualización tecnológica. En la reunión pasada nos lo han expresado y nosotros le hemos hecho llegar a la empresa”. Declaró.
Por otro lado, afirmó que otro inconveniente es el impacto Covid, o en otras palabras, los gastos adicionales que la empresa constructora exige por la paralización de obras por pandemia. Según Noriega, este monto adicional asciende a los 33 millones de soles.
“Cuando el Gobierno sacó la normativa para la emergencia y la inmovilización, las obras quedaron paralizadas, los materiales quedaron en las obras y se deterioraron. Los trabajos que quedaron a medio hacer también quedaron estancados y se deterioraron, por lo que hay que volverlos a hacer. También es el que si antes se tenía que usar 300 personas, ahora los protocolos obligan a usar la mitad. Lo que extiende el tiempo de culminación de la obra”. Manifestó el funcionario.
De este modo, el gerente general del GOREL aseguró que si bien la fecha de entrega del nuevo Hospital Iquitos está prevista para enero de 2022, dependerá de la empresa constructora el agilizar la adquisición e instalación de los aparatos para el equipamiento del establecimiento de salud. Lo cual podría recortar algunos meses la finalización de la construcción.
Concluyó que en los próximos días el Gobierno Regional sostendrá una reunión en el que se establecerán acciones para el mantenimiento del hospital de contingencia Santa Rosa. Establecimiento que según los trabajadores del hospital se encuentra en pésimas condiciones y no garantiza la buena atención de pacientes. (A. Padilla)






