- Arana no defendía a la patria sino sus intereses en el caso Leticia
Cauchero que llegó a Loreto desde Rioja manejaba la vida política, económica y social en gran parte de la Amazonía, según escritor Gerald Rodríguez. La literatura y la investigación histórica permiten desmontar discursos y recuperar la memoria de los pueblos amazónicos desde una perspectiva propia, dijo en la capital de Madre de Dios. Libros editados por Tierra Nueva se presentan este viernes 17 de julio a las 7 de la noche en “El cauchero” de la Plaza Ramón Castilla de Iquitos.
El escritor e investigador loretano Gerald Rodríguez sostuvo que la participación del empresario cauchero Julio César Arana en el conflicto por Leticia respondió principalmente a la defensa de sus intereses económicos y no a un acto de patriotismo, como tradicionalmente se ha presentado en algunos relatos históricos.
Durante el conversatorio en Puerto Maldonado sobre la Trilogía de la Época del Caucho que editó Tierra Nueva, Rodríguez explicó que Arana llegó a convertirse en uno de los hombres más poderosos de la Amazonía, ejerciendo una enorme influencia sobre la política, la economía y las relaciones sociales de la región.
«Arana no defendía a la patria; defendía sus intereses económicos. Cuando se produce el conflicto por Leticia, lo que estaba en juego eran los territorios donde había construido su enorme poder empresarial», afirmó.
El autor de la novela “La casa de las fronteras” que forma parte de esta trilogía recordó que el empresario, nacido en Rioja y posteriormente establecido en Loreto, logró consolidar un verdadero emporio cauchero que dominó amplias extensiones de la Amazonía.
Rodríguez explicó que la denominada Casa Arana representó el momento de mayor expansión del negocio cauchero, convirtiéndose en el símbolo del poder económico de aquella época, aunque también del sistema de explotación impuesto sobre los pueblos indígenas.
«La Casa Arana representa el último gran apogeo del caucho. Incluso cuando el negocio comenzaba a decaer, continuaban los mecanismos de sometimiento y el sistema colonial de explotación contra los pueblos indígenas», manifestó.
El escritor indicó que el verdadero interés de sus investigaciones y de sus novelas es comprender cómo la violencia ejercida durante la Colonia y el auge del caucho dejó profundas secuelas en las comunidades amazónicas.
«A mí me interesa entender cómo la violencia se fue infiltrando en la vida del hombre indígena a través de la historia y cómo muchas de esas prácticas y formas de pensar todavía sobreviven hasta nuestros días», expresó.
«Existían justificaciones absolutamente inaceptables para la explotación. Incluso algunos textos de la época sostenían que el indígena no tenía alma y, bajo ese argumento, pretendían legitimar los abusos y la esclavitud», señaló.
Finalmente, el autor afirmó que la literatura y la investigación histórica permiten desmontar esos discursos y recuperar la memoria de los pueblos amazónicos desde una perspectiva propia, contribuyendo a una comprensión más amplia de uno de los periodos más dolorosos de la historia de la Amazonía peruana.





