- Gana terreno la actividad comercial formal e informal
“La actividad económica en Loreto en el 2015 tuvo una talla de medida pigmea y en los 2 años anteriores (2013-2014) alimentaron su proceso degenerativo al presentar un crecimiento raquítico; corriendo en paralelo con niveles de inversiones débiles. En el periodo corto 2013-2015 las inversiones ejecutadas por los 3 niveles de gobierno registraron un descenso acumulado importante, sobre todo en el año 2015, donde el menor gasto fue jalado por la fuerte disminución del canon petrolero, tanto por los ingresos por producción como por el factor renta”, nos dice en Prospectiva Amazónica, su director Roger Grandez, quien constantemente tiene aportes importantes en materia económica.
“En este mismo nivel de relación, la crisis de los sectores extractivos, como el forestal y el petrolero, ahondaron en profundidad el nivel de inversiones y por consiguiente la producción regional.
A partir del 2011, comienza el descenso y la pérdida de peso del sector petrolero en la actividad económica y gana terreno la actividad comercial (formal e informal) que coincide con la mayor producción de hoja de coca que corre de largo hasta el 2013, bajando en forma rápida en los 2 años posteriores.
A partir del 2011, comienza el descenso y la pérdida de peso del sector petrolero en la actividad económica y gana terreno la actividad comercial (formal e informal) que coincide con la mayor producción de hoja de coca que corre de largo hasta el 2013, bajando en forma rápida en los 2 años posteriores.
Por otra parte los gastos en Bienes y Servicios vienen registrando en cada año importante asignación del presupuesto público; pero perdiendo velocidad en los últimos 3 años que contrasta con la mayor transferencia de funciones relacionados a los Planes de Incentivos (PI) y al Fondo de Estímulo al Desempeño (FED) y una ciudad que crece en población por efecto de una mayor migración del campo a la ciudad, al perder incentivo y oportunidades de empleo y acceso a servicios básicos los pobladores de la zona rural; este fenómeno viene presionando a una ciudad cuya capacidad de respuesta dentro de una gestión de planificación urbana, se vuelve lenta ante la enorme demanda de servicios públicos (limpieza pública, por ejemplo) y la acelerada conflictividad social asociada al incremento de la violencia urbana.
Loreto tiene problemas múltiples y de muy compleja explicación de su realidad; si bien su base económica se sienta en su actividad extractiva (forestal y petrolero) y de un comercio especulativo y bastante informal que explican gran parte de su realidad; lo cierto es que su estructura económica y social es bastante débil al no estar sostenida sobre organizaciones e instituciones fuertes y flexibles y comprometidas con objetivos comunes encuadrada dentro de una planificación participativa y con énfasis en la ruralidad, sus potencialidades y conservación de su medio de vida.
En lo que va del presente año, el gobierno nacional transfirió (y lo seguirá haciendo) fondos públicos para la ejecución de obras e inversiones a los gobiernos locales y regionales, y entre ellos se encuentra el departamento de Loreto. En el caso del Gobierno Regional de Loreto (GORE-Loreto) su presupuesto inicial 2016 en el rubro de Bienes y Servicios y Obras, aumentó en s/. 262 millones y lo que está caracterizando a la actual gestión regional, es que posee una fuerte vocación a los gastos en Bienes y Servicios que a inversiones.
En estos 2 años (2015-2016) el GORE-Loreto va ejecutar gastos en el rubro de bienes y servicios la cantidad de s/.570 millones, que va ser muy superior a los gastos que se prevé en inversiones o ejecución de obras (s/.400 millones); en años anteriores, la relación era a la inversa: se ejecutaba más gastos en inversiones que en bienes y servicios.
En épocas de crisis y de fuerte contracción económica como la que viene atravesando Loreto, y ante la eventualidad de una transferencia extraordinaria del gobierno nacional a las municipalidades en los próximas días, orientadas a sostener sus gastos operativos (bienes y servicios) de acá hasta diciembre, esto va significar parar un poco la resaca financiera y contener un mercado afligido por la contracción de efectivo, de dinero fresco. El reto es saber utilizar estos recursos para apuntalar objetivos estratégicos relacionados a las metas del Plan de Incentivos municipales, como limpieza pública, seguridad ciudadana, programas sociales y obras; como también lograr y alcanzar un mejor desempeño en salud y en educación, que son prioridades para el GORE-Loreto.
Gastar para generar empleo inoficioso es irresponsable y salvaje; puede cerrar una herida pero lo cancera en el tiempo. Gastar con responsabilidad y con resultados que muestren logros, es lo ideal; de esta manera estamos apuntando hacia algo, hacia lo real”. (D.López)
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